Malasia

PARAÍSO TURQUESA Y ESMERALDA

La sorpresa inolvidable del Sudeste Asiático

Mabul. Borneo. Malasia.

EN PROCESO

  • 10. Borneo, imprescindible en el itinerario
  • 11. Visado, moneda y clima para viajar a Malasia
  • 12. Seguridad, salud y vacunas para Malasia
  • 13. Religión, cultura y tradiciones en Malasia
  • 14. Transporte y cómo moverse en Malasia
  • 15. Alojamiento para el viajero en Malasia
  • 16. Gastronomía y comida callejera en Malasia

EN PROCESO

  • 10. Borneo, imprescindible en el itinerario
  • 11. Visado, moneda y clima para viajar a Malasia
  • 12. Seguridad, salud y vacunas para Malasia
  • 13. Religión, cultura y tradiciones en Malasia
  • 14. Transporte y cómo moverse en Malasia
  • 15. Alojamiento para el viajero en Malasia
  • 16. Gastronomía y comida callejera en Malasia

TROTANDOMUNDOS EN MALASIA

Semengooh. Borneo. Malasia.

ARTÍCULOS EN MENTE

  • Ecocidio en Borneo: el aceite de palma
  • La selva de Borneo, un paraíso en destrucción
  • Llorar de emoción ante la diosa naturaleza
  • La sorpresa de Malasia, educación y progreso

DIARIOS DE VIAJE

ITINERARIOS Y LUGARES IMPRESCINDIBLES 

Malasia.
Kuala Lumpur. Malasia.

MALASIA, ENTRE TURQUESA Y ESMERALDA

La puerta de Malasia son las Torres Petronas. Esos Tacones Lejanos que parecen divisarse en el horizonte desde cualquier punto de Kuala Lumpur.

Omnipresentes y brillantes. Afiladas y desafiantes.

Buena carta de presentación para un país que nos sorprendió mucho más de lo previsto. Diferente a lo que conocíamos del Sudeste Asiático.

Civilizado y educado. Limpio y ordenado.

Y un paraíso llamado Borneo, que nos enamoró para siempre. El epicentro del viaje, todo un acierto. Apasionante y fascinante.

Tun Sakaran. Borneo. Malasia.
Isla de Borneo. Malasia.

Estamos escribiendo el diario de viaje completo de esta aventura que se ha convertido en nuestro destino inolvidable. Y eso ha sido posible al pisar un paraíso en la tierra y bajo el agua.

La isla de Borneo.

Después de trazar una ruta por Malasia continental que nos llevaría por Penang, por las tierras altas del centro del país o por Malang, un impulso nos hizo girar volante a Borneo.

Nuestro karma.

Hemos visto una milésima parte de lo que puede ofrecer este territorio compartido con Indonesia. Harían falta meses para recorrerla como merece, pero mientras lo planeamos, vamos a darle un bocado picante y dulce a esta isla de ensueño.

Salvaje y seductora.

Malasia.
Kuala Lumpur. Malasia.
Malasia.
Semporna. Borneo. Malasia.

A continuación te resumimos a grandes trazos nuestra aventura por Malasia y el itinerario de ruta que seguimos tanto en la parte continental y las islas Perhentian, como en Borneo, sin duda región que consideramos imprescindible si te gusta lo salvaje.

Y si eres amante del buceo, entonces ya sería todo un delito no pasarse por la costa este de Borneo. Te lo contamos en este primer resumen que será un dulce aperitivo de un viaje inolvidable que no baja del podio.

Kuala Lumpur. Malasia.

1. KUALA LUMPUR, LOS TACONES LEJANOS DE MALASIA

Quizás porque no tenía demasiadas expectativas, Kuala Lumpur me sorprendió mucho y para bien. Lo mismo me pasó con sus tacones lejanos, esas Torres Petronas por las que no apostaba un duro, y al final, me terminaron por cautivar. Y como todo en la vida, cuanto más las ves, más cariño les vas cogiendo, tarea fácil porque son omnipresentes en el centro de la capital de Malasia. Visibles desde un sinfín de perspectivas.

Pero lo que para mi hace diferente a Kuala Lumpur tiene es su potente tridente cultural formado por Malasia, China e India. Una mezcla que también se da en las religiones (musulmana, budista e hinduista) que le conforma una atmósfera muy atractiva. Lo mejor pasa por recorrer el barrio chino, las verdaderas arterias antiguas de la ciudad, y continuar el paseo por la noche alrededor de la zona financiera con las reinas Petronas haciendo de Estrella Polar.

Una ciudad moderna y cosmopolita si la comparamos con la mayoría de capitales del Sudeste Asiático. Su competidora es Singapur, pero en extensión no se pueden comparar. El Circuito de Fórmula 1 la ha colocado todavía más en el mapa  y hoy en día es la sexta urbe más visitada del mundo

Kuala Lumpur. Malasia.

Las panorámicas que podrás ver durante tu estancia en Kuala Lumpura quedarán seguro a buen recaudo en tu baúl de recuerdos viajeros. Nuestra recomendación total y absoluta pasa por alquilar un apartamento en uno de los muchos rascacielos de la ciudad, por supuesto con vistas a las protagonistas indiscutibles, las señoras de los tacones lejanos.

Lejos de lo que pueda parecer, no se trata ni mucho menos de algo prohibitivo. Nuestro apartamento nos pareció de lujo, con vistas a la ciudad y una infinity pool en la terraza superior que era una gozada absoluta. Y para estar en solitario sólo hay que tirar de refranero: ‘A quien madruga… los astros ayudan’.

Kuala Lumpur. Malasia.
Kuala Lumpur. Malasia.
Kuala Lumpur. Malasia.

Un piso a tope de gama, decorado con un estilo exquisito, nada de horteradas y con unas vistas magníficas de la ciudad y de las Petronas. Esa altura, esas vistas, esos mundos a tus pies. Los numerosos cristales y espejos promovían constantes reflejos de esas estupendas panorámicas, haciéndote sentir parte del engranaje de la ciudad.

Un lujo de vida. No una vida de lujo. Ni con lujo. Lo que valoramos es la fortuna de poder viajar y conocer tantas culturas, tantos lugares, tantas maneras de vivir. Tener la oportunidad de aprender infinito solamente acercándote a otros, es una suerte infinita. En este apartamento lo recordamos unas cuantas veces.

Incluso cuando caían las fuertes tormentas por la tarde. Tan imponentes como seductoras. En la cima de un rascacielo acristalado, observando los rayos sobre una metrópolis como Kuala Lumpur era una estampa brutal. Los truenos resonaban cada vez más cerca, y de repente, te vuelves a sentir pequeño entre tanta inmensidad.

Kuala Lumpur. Malasia.

Inmensidad ante la realidad indiscutible de que eres una pequeña hormiga de una colonia llamada humanidad. Un ejércitos de pequeños seres diminutos con la que probablemente jueguen unos dioses a los que no podemos ver porque nos faltan capacidades. El equivalente a cuando nosotros jugamos con unas hormigas, colocándoles algo de azúcar para ver como su cadena de trabajo empieza a funcionar.

Inmensidad por esa naturaleza que cuando se pone brava, es abrumadora. Ver una tormenta te hace sentir impotente y vulnerable a la vez. Y a pesar de eso, la seguimos retando y poniéndola a prueba sin darnos cuenta de que es nuestro único elemento vital. Desde las alturas, estas reflexiones parecen cobrar todavía más sentido.

Beber una copa de vino con esa estampa sobre Kuala Lumpur, auténticos momentazos para el recuerdo. Conversaciones profundas entre paredes de espejos y comidas que sabían a gloria asiática. Aderezado con planes de futuro y muchos recuerdos borrosos pero imborrables.

Kuala Lumpur. Malasia.

Acostarse con las luces de león de Kuala Lumpur es para disfrutarlo a conciencia, pero si encima le puedes dar los buenos días a la ciudad a remojo, entonces ya te sales por la banda. Para una jungla de asfalto, previsiblemente sea el mejor plan. Y asequible totalmente.

Por un precio aproximado de 50 euros/noche compensa y mucho. Despedirse así de un viaje inolvidable y de una ciudad que pisa con garbo, fue uno de los pequeños grandes lujos de esta aventura.

Kuala Lumpur. Malasia.

Y es que fuera de esa imagen de ciudad elegante y financiera, se abren diferentes submundos encantadores para conocer el verdadero pulso de la capital de Malasia. Chinatown es todo un clásico que no te puedes perder. Petaling Street es su avenida más turística y por eso os recomendamos justamente lo contrario, adentraros en las callejuelas secundarias. Cuanto más estrechas sean, mejor.

Sobra decir que en las calles guiris no faltan bazares de imitaciones, restaurantes y negocios de todo tipo. Nuestras tiendas preferidas son las que venden té, hierbas medicinales y otros productos deshidratados porque son geniales para curiosear en medio de unos olores que te envuelven y una variedad de ingredientes casi indescifrables en nuestro código culinario.

Y donde surgen esas verdaderas escenas cotidianas como dos mujeres que se van a comprar unas hierbas y unos tés, y que de repente deciden probarlas antes de comprar, mientras charlan animadamente sobre sus cosas.

Kuala Lumpur. Malasia.

Otro de los barrios atractivos es Little India donde podéis visitar lugares como Sri Mahamariamman, el templo hinduista más antiguo de Kuala Lumpur, o mejor aún, buscar un restaurante donde coman agolpados los locales, para degustar un rico pollo tikka masala. Regalos gastronómicos para el paladar. Y barato no, irrisorio.

Aunque en realidad somos más de probar extrañezas bizarras en los puestos callejeros. Esos bocados que se presumen imposibles de agradar a las papilas gustativas, y que resulta al final que son los mejores. En Jalan Alor, en la zona de Bukit Bintangan, al ponerse el sol comienza a brotar una oleada de puestos ambulantes para degustar la comida malaya, china o india a precios muy económicos.

Y en tu camino hacia el altar estomacal encuentras señoras que salen en el periódico por sus elaboraciones tan antiguas como ella. Verdaderas antigüedades. Y te sientes triunfador, cuando encuentras un bocado que se quedará grabado en la memoria gastronómica viajera.

Kuala Lumpur. Malasia.

Para los que pensáis en verde, el pulmón de la ciudad se llama Bukit Nanas. Una reserva forestal tropical de más 10 hectáreas es una de las más antiguas de Malasia, donde se cimentó uno de los primeros asentamientos malayos de mediados del siglo XIX. Hoy es una bolsa de oxígeno en medio de tanta mole de cemento que decora una de las urbes más grandes del Sudeste Asiático.

Perdana Lake Gardens es un enorme complejo natural de parques en plena ciudad, donde poder rodearte de otros parajes verdes. Aquí podrás encontrar varias atracciones turísticas importantes como el Birds Park (Parque de las aves), el Taman Rama Rama (Parque de las mariposas) o el Planetarium Nacional o el Museo Nacional.

La excursión típica fuera de la ciudad, pero cerca al mismo tiempo, son las Cuevas de Batu, uno de los lugares de culto hinduista más importantes fuera de la India. Cavernas naturales de más de 400 millones de años con varios templos dedicados a Lord Murugan, el Dios de la Guerra, que posee seis cabezas. En la entrada de las cuevas se encuentra su estatua dorada de 42,7 metros, la más alta del mundo dedicada al hijo de Shiva y Parvati.

Kuala Lumpur. Malasia.
Kuala Lumpur. Malasia.

Cuando cae la noche, Kuala Lumpur se viste de gala con sus tacones de aguja despuntando más que nunca. A pesar de tener competidoras como la KL Tower con 421 metros, y desde donde obtendrás unas vistas más chulas de las Petronas, que obviamente subiendo al propio Skybridge.

Cuesta unos 5 euros subir a la torre de telecomunicaciones, que suele lucir diferentes trajes de fiesta, en esta ocasión un fucsia muy atrevido para la competición incansable con los tacojes lejanos.

Sin duda merece la pena darse una vuelta en medio de la noche para disfrutar de todos esos reflejos en los rascacielos de cristal de las Petronas o de la KL Tower. Parecen observarte allá donde vayas. Incluso asoman en los charcos para recordarte que son las más poderosas de la ciudad.

Kuala Lumpur. Malasia.

Es uno de los puentes aéreos más importantes del Sudeste Asiático por lo que es más que probable que tengas que hacer allí una escala cuando menos. Es un buen sitio para sumergirte un par de días en una metrópolis que lucha entre lo exótico y lo moderno, tanto si viajas a Malasia como a otro país vecino.

Kuching. Borneo. Malasia.

2. KUCHING, LA ENTRADA SUR A BORNEO EN MALASIA

A Kuching la recordamos con mucho cariño por ser nuestra primera parada en la isla de Borneo. La vida se concentra a lo largo del río Sarawak con un paseo marítimo que ofrece un bonito paseo con vistas a los sitios icónicos del siglo XIX. Algunos de los más emblemáticos son la Astana, antiguo palacio de los rajás blancos y actual residencia oficial del gobernador, y el fuerte Margherita, construido para evitar el ingreso de piratas.

Aunque lo que más disfrutamos fue simplemente sentarnos a la orilla del río y contemplar las espectaculares vistas de la región, rodeada de montañas con cimas que desafían al cielo, y el camino que abre el río, lleno de embarcaciones de toda clase surcando las aguas al atardecer. Imágenes inolvidables.

La capital del estado malayo de Sarawak en la isla de Borneo, es una mezcla arquitectónica de edificios coloniales antiguos y torres modernas que se junta con el riverside donde sea agrupan vendedores de artesanía, puestos de comida callejera y restaurantes. Un punto de encuentro a la hora de la puesta de sol que se vuelve muy animado y agradable.

Kuching. Borneo. Malasia.

De los puentes que cruzan el río, el más emblemático es Darul Hana Bridge, ideal para ver los atardeceres sobre el río y con una mezquita sobre el agua que todavía lo hace más fotografiable. Una estructura colgante peatonal y que conecta el sur de la ciudad y el antiguo centro histórico de Kuching, en la orilla norte. Un espacio fotogénico y muy agradable para pasear y observar la vida local malaya.

Parece que su nombre se traduce por ‘paz y tranquilidad’ que es lo que provoca a los visitantes sin ninguna duda. Incluso hay como unos espacios para divisar las diferentes panorámicas, además de facilitar el acceso a las visitas turísticas de la zona. Se inauguró en el año 2017, tiene más de 300 metros de largo y con una bonita iluminación por la noche de diferentes colores. Un atractivo más para la caza fotográfica.

Chinatown. Kuching. Borneo.

El barrio colonial es nuestro favorito para perderse por las calles de Old Chinatown. Una vez cruzas el arco de entrada cambias de escenario y el bullicio vuelve a ser el protagonista. Kuching es una ciudad tranquila y sosegada en general, pero esta regla se rompe aquí como en cualquier barrio chino del mundo. Que conste que nos encanta, es una esencia de su cultura en toda regla.

Las antiguas edificaciones de la época colonial albergan en la actualidad tabernas, joyerías y multitud de tiendas encantadoras. Algunas de las más atractivas son las que venden un sinfín de hierbas medicinales, algo tan importante dentro de la cultura oriental. Lo pasamos pipa empapándonos de escenas cotidianas como señoras debatiendo sobre cuál es el mejor remedio para sus males, entre cientos de envoltorios de infusiones o hierbas curativas.

Hoy mismo, en pleno confinamiento del coronavirus, nos hemos acordado de que aún teníamos algún paquete de setas secas compradas en una de esas pequeñas tiendas chinas para echar a una sopa o caldo, que probaremos en unos minutos. Nos encanta traernos ingredientes para darle rienda a la pasión culinaria.

Chinatown. Kuching. Borneo.

Además de los negocios que brotan entre el entramado de callejuelas, también se pueden visitar templos en este barrio chino, como puede ser el templo de Hiang Thian Siang, dedicado al Emperador del Cielo, o el templo de Hin Ho Bio.

Si buscáis la zona india, conocida como Jalan India, la cosa se difumina en medio de tanto chino y es bastante descafeinada. De todos modo, es la continuación hacia el oeste desde la calle Carpentier de Chinatown, una de las arterias principales del barrio junto al Main Baazar. 

Kuching. Borneo. Malasia.

Cerramos página con una imagen nocturna del puente iluminado, para recordaros que hay cruceros por el río que pueden ser interesantes, tanto de día como de noche.

No se puede decir que la ciudad de Kuching sea espectacular pero tiene un río con magia, encantadores toques coloniales y pinceladas modernas y con un ambiente muy acogedor y tranquilo. Además está extremadamente limpia, algo que nos llamó la atención en cuanto llegamos. El país del Sudeste Asiático más ordenado y limpio que hemos visitado.

Aunque su mayor atracción lo encontramos en sus alrededores con un motón de Parques Nacionales, el Santuario de Orangutanes y los pueblos tribales para adentrarse más a fondo en su cultura.

Semengooh. Borneo. Malasia.

3. DÓNDE VER ORANGUTANES EN LA ISLA DE BORNEO

Ver a nuestros primos hermanos en el Santuario de Orangutanes de Semengooh es uno de los imprescindibles si pisas Borneo. Y si te apasiona la naturaleza claro, porque sólo con pensar que se encuentran en peligro de extinción, entran ganas de echarse a llorar.

Este centro rescata muchos simios que se quedan en su ‘indigencia’ particular, víctimas de la desforestación de la selva y de los cazadores furtivos. Una situación que no deja de ser un ecocidio desde nuestro punto de vida. Aquí por fin, los orangutanes se encuentran a salvo y viven libres en la Reserva Natural.

Hay visitas controladas con pocos visitantes y que generalmente, coinciden con los horarios de sus comidas. De este modo, los cuidadores depositan comida en el sitio habitual un par de veces al día atrayendo a los animales. A mayores siempre tendrás que lidiar con el factor suerte.

Semengooh. Borneo. Malasia.

Algunos ecologistas critican estos comportamientos de alimentación segura porque no es bueno para ellos. Pero al final el centro tiene que subvencionarse y todas las ganancias se invierten en un programa de rehabilitación para que estos animales puedan sobrevivir fuera del cautiverio. Nada es perfecto. Pero por lo menos cuidan de muchos orangutanes heridos y huérfanos.

En el Diario de Viaje Completo por Malasia os contaremos más detalles sobre la visita a este santuario y otras que se pueden realizar en Borneo como el centro de Sepilok, mucho más famoso que este entre los viajeros. Aunque precisamente fue una de las razones por las que escogimos verl a los oragntuanes en Semengooh, por ser un lugar mucho más desconocido.

Muy cerca de Kuching está el Parque Nacional de Bako, con trekkings, panorámicas y un montón de fauna como los monos narigudos despuntando. Hay posibilidad de quedarse a dormir dentro del parque para disfrutarlo con más tranquilidad alejado de las visitas turísticas diurnas. Nuestra aventura estaba más orientada al buceo, y el tiempo ya se sabe que se diluye entre las manos.

Semengooh. Borneo. Malasia.

Pero más pena nos quedó por no poder visitar el Parque Nacional Mulu, un laberinto oculto de 200 kilómetros cuadrados con algunas de las cuevas más grandes y antiguas del mundo, reconocido como Patrimonio Mundial de la UNESCO. Se encuentra a una hora de Kuching en avioneta y hay un número limitado de visitas al día, unas 250, que se lleva de manera estricta.

Algunas de las más conocidas son las Cuevas Lang y Deer. Para alcanzarlas hay que cruzar cinco kms a través de la frondosa jungla y manglares pantanosos. En otro agujero de unos acantilados de piedra caliza aparece la Cueva de los Ciervos, un antiguo cauce de dos kilómetros de largo. A partir de ahí se puede descenser en canoa motorizada el río Melinau hasta la Cueva del Viento, que dicen se parece a una panorámica lunar.

Por último la cueva de Clearwater, una transparente piscina natural donde termina su cauce el río que parece un broche de oro para terminar una ruta que se presume espectacular. Si alguien ha estado en este paraje maravilloso que nos cuente su experiencia porque es uno de los objetivos de nuestro siguiente viaje a Borneo, que será más pronto que tarde.

Borneo. Malasia.
Semporna. Borneo. Malasia.

4. SEMPORNA, LA PUERTA AL PARAÍSO EN BORNEO

La ciudad de Semporna no es conocida turísticamente y casi podemos decir que es desconocida para muchos, a no ser que tus inquietudes viajeras tengan al buceo en su punto de mira. No me refiero a que sea la única razón para ir, si no que es la puerta a un paraíso underwater fascinante, pero cualquier amante de la naturaleza debería acercarse a conocer los archipiélagos de islas de ensueño que ofrece toda la región.

No hace falta sumregirse con botella, aquí he tenido la ocasión de practicar el mejor snorkel de mi vida, y ya llevo unos cuantos encima. De todos modos, sólo con admirar los paisajes tan salvajes que ofrece esta costa este de Borneo sería más que suficiente. Brutal. Llorar de emoción al verlos. Así de literal y no soy precisamente de lágrima fácil.

 

Semporna. Borneo. Malasia.

Hay un tráfico de barcos de todo tipo alucinante en los pequeños embarcaderos de Semporna, pero lo importante es el telón de fondo. Y si no observad con detenimiento esta imagen, las montañas ya se ven espectaculares. Formas que parecen esculpidas por un artista. Y ha así ha sido, por el mejor escultor posible, la madre naturaleza.

La ciudad es si misma, lejos de ser bonita, es fea con todas las letras. No tiene nada de interesante y sirve solamente de paso a las islas del archipiélago. En las calles más céntricas se agolpan los negocios turísticos, tanto de excursiones y tours, como centros de buceo que trabajan en este entorno. Precisamente nos dedicamos a buscar las mejores ofertas para ambas cosas, a pesar de que ya habíamos tanteado cosas desde España por internet. Pero in situ siempre es posible conseguir descuentos y mejores promociones.

 

Semporna. Borneo. Malasia.

No hay mucho más que hacer en este sitio. Lo único interesante es un mercado de pescado que al atardecer se vuelve una auténtica jauría entre pescadores, vendedores y compradores a voz en grito. Una lonja a lo salvaje podríamos decir. No os lo perdáis porque son los momentazos más dinámicos y entretenidos de Semporna.

Cuantos menos días paséis en Semporna, más podréis aprovechar en el verdadero paraíso. Nuestro objetivo estaba claro. Acceder a todas las islas posibles del archipiélago y, sobre todo, alcanzar esa que buscan miles de buceadores cada año. No es otra que Sipadan, un destino top del buceo internacional del que os hablamos a continuación.

Borneo. Malasia.

5. PARQUES MARINOS E ISLAS DE ENSUEÑO EN BORNEO

Brutal. Para nosotros es la palabra que mejor define la espectacularidad de las aguas y las islas que rodean a la localidad de Semporna, con unos de los mejores fondos marinos de todo el mundo. Un antes y un después de verlo con tus propios ojos. Y todo enmarcado en unos Parques Naturales y Marinos protegidos, palabra que nos encanta cuando descubrimos lugares tan irrepetibles como este.

Viajeros de todas partes del globo se acercan hasta esta región buscando uno de los deseos de todo buceador, poder sumergirse en Sipadan. Destino absloluto del buceo internacional, con un montón de razones para ello.

El archipiélago de Semporna está compuesto por muchas islas, algunas de ellas habitadas y otras no, buscando proteger su magnética naturaleza. Las más famosas son Mabul, Kapalai y Sipadan y podemos afirmar que se han ganado la fama a pulso, mejor dicho, naturalmente a pulso.

Borneo. Malasia.

Lo más relevante si estás preparando un viaje de buceo, es saber que para bucear en la isla de Sipadan, el gobierno sólo emite 120 licencias por día, que se distribuyen entre las escuelas de buceo que pueden operar en esta joya de la corona submarina malaya.

Huelga decir que la oferta se queda tremendamente escasa ante la demanda inifita de peticiones, siendo complicado saber si finalmente lo podrás conseguir. Por eso la forma más segura de alcanzas tu trofeo, será alojarte en uno de los alojamientos con licencia de buceo. Que tampoco son tantos. 

Por eso conviene reservar con tiempo para ganarte más papeletas en el sorteo. Así lo hicimos nosotros, pero con la suerte de reservarlo unos días en Semporna. Lo normal es que te ofrezcan paquetes de varias noches con pensión completa más bonos de inmersiones.

En el diario de viaje completo por Malasia os facilitaremos toda la información sobre nuestra experiencia, pero puedes leer más sobre hoteles especializados en la sección de CONSEJOS DE BUCEO donde dedicamos un apartado exclusivo al tema. De todos modos, el mundo no acaba en Sipadan porque hay infinidad de puntos de buceo en las islas más próximas, Mabul y Kapalai.

En Sipadan las corrientes son bastante fuertes y por tanto se necesita el Advanced para poder sumergirte en tu búsqueda de enormes bancos de peces. Pero los jardines y paredes de coral que se encuentran en el resto de archipiélago son indescriptibles. Sólo he visto tanta fauna en algunos puntos del Parque Marino de Bunaken en la isla de Sulawesi en Indonesia y en Raja Ampat en Papúa. Aprovecho para deciros que podéis leer esas aventuras submarinas en los DIARIO DE BUCEO DE SULAWESI y DIARIO DE BUCEO RAJA AMPAT.

Si no te gusta el buceo, el mundo snórquel superará todas tus expectativas porque es un aténtico tesoro. Poder observar tanta vida a tan pocos metros, es un lujo. Por tanto si acompañas a alguien que bucee, no te preocupes porque podréis ir juntos en el mismo barco, y mientras uno salta con la botella, el otro salta sin ella en la misma zona de inmersión. Te quedarás alucinado.

Borneo. Malasia.

Playa, naturaleza, buceo, snorkel. Todo el día metidos en este maravilloso bucle en el que nos podríamos quedar a vivir para siempre. Si eres de los nuestros, no te pierdas este paraíso donde todavía se mantiene sin una masificación turística para lo espectacular y fascinante que resulta el ala este de Borneo, dentro de territorio malayo.

Se ha convertido en nuestro paraíso particular, al que volveríamos una y mil veces. Mabul es nuestro pequeño y humilde CasaBlanca. Desde poner un pie en Semporna, hasta el último minuto, lo hemos disfrutado como pocos sitios en el mundo. Ni Raja Ampat lo ha podido superar.

Y para despedir este apartado que mejor que… tócala otra vez Sam!

Mabul. Borneo. Malasia.

6. LA ISLA DE MABUL EN BORNEO, NUESTRA ‘CASABLANCA’

Pues eso mismo, nuestra Casablanca. Mabul apareció como un paraíso alucinante con el que tropezamos de casualidad, gracias al buceo. Un lugar que unos meses antes apenas conocíamos y que se quedaría para siempre en las entrañas. 

Arrecifes imposibles. Montañas abrumadoras. Aldeas bajau. Tapices verdes. Naturaleza salvaje. Fondos marinos únicos. Maravilla.

Levantarse en ese lugar cada mañana es para sentirse afortunado. Preparar tu equipo para otra fascinante exploración de tesoros submarinos, es el lujo. Cuando vuelves, cuesta asimilar todo lo que has podido observar con tus ojos en tan poco tiempo. Unas dos o tres hora al día. Lo cierto es que te pasarías 12 horas si pudieses.

Con todo eso en la cabeza, la cerveza del atardecer se convierte al final de la jornada en una tarea obligada. Las charlas con otros huéspedes son interesantes, por lo menos ya te une una pasión por la vida marina. Así partes con ventaja para que las conversaciones lleguen a buen puerto.

Mabul. Borneo. Malasia.

Aunque preferíamos escaparnos del trago colectivo para perdernos por las encantadoras aldeas bajau sobre pilotes en el mar, pertenecientes a una etnia de la que os hablamos a continuación. Cuando caen los últimos rayos de sol, las familias están en pleno movimiento entre duchas y cenas y es un buen momento para dar un paseo y entablar conversación con los locales, ya muy acostumbrados a ver a esos turistas que también traen ingresos para la cadena económica del archipiélago. Siempre que prime la conservación del entorno al negocio empresarial.

Las escenas cotidianas se suceden de manera cautivadora, mientras caminas por esos caminos hechos con tablas de madera que parecen romperse de un momento a otro. Gallinas que parecen estar sentadas en un banco para gozar del sunset, niños bañándose en bañeras que se convierten en piscinas olímpicas con los vecinos, puertas abiertas para lucir decoración navideña en cualquier época del año y todo en una mezcla de esencias culinarias que dejan volar la imaginación.

Mabul. Borneo. Malasia.

Al final de una de las aldeas había un bar montado por un extranjero y donde esas ‘cañitas’, se saboreaban con un gustazo tremendo. Todavía recuerdo el sabor. El sonido de las olas. Con olor a salitre. Y olor a pollo frito en alguna barbacoa de la aldea. Sólo con mencionarlo nos transportamos directamente a esos momentos. Delante, unas postales inolvidables.

Atardeceres impresionantes como ocurre a menudo por estas latitudes. Para nosotros rivalizan con los de Sulawesi. Menuda competición más intensa. En veinte minutos pueden pasar de rosas a violetas, pasando por naranjas y amarillos que parecen no rendirse, pero acabando derrotados por un naranja que en ocasiones se vuelve rojo. Rojo si. Rojo pasión. Increíble pero cierto. De un rojo que sólo habíamos visto en África.

Mabul. Borneo. Malasia.

Sin filtros. Sin retoques. Rojo pasión. Como la nuestra. Como el buceo. Cuando la naturaleza te deja sin palabras y te haces chiquitito. Son momentos que la memoria guarda porque están grabados con latidos. Sentimientos que se transforman en vibraciones. Teoría de las cuerdas.

Poco más se puede contar cuando sobran las palabras. En nuestro diario de viaje te contaremos más sobre estas puestas de sol y los trucos para ver las mejores panorámicas de la isla. Que volveremos a ver seguro.

‘Tócala otra vez, Sam’

Borneo. Malasia.

7. BUCEO EN SIPADAN, DESTINO TOP INTERNACIONAL

Con lo que hemos hablado anteriormente respecto a la oferta de islas del archipiélago y sus impresionantes fondos marinos, poco me voy a extender en este apartado. Porque los detalles y pormenores los tendrés en el Diario de Viaje por Malasia pero sobre todo, en el DIARIO DE BUCEO DE MABUL y DE SIPADAN.

Allí os contaremos con qué centro realizamos las inmersiones, como fue nuestra primera vez en un alojamiento especializado en buceo y cuáles son las tarifas aproximadas y los paquetes. También las limitaciones que debes conocer si pretendes bucear en Sipadan, porque tan sólo se permiten 120 buzos/día, por lo menos a fecha de marzo de 2019. Lo más inteligente y recomendable pasa por llevar hechas las reservas con antelación, si quieres evitar disgustos. Nosotros tuvimos suerte y lo pudimos negociar in situ porque era temporada baja, pero yo no tentaría a la suerte. En definitiva, os contaremos con total detalle como funciona una de las zonas más punteras dentro del sector del submarinismo.

Aunque también recordaremos parte de la historia de Sipadan, una isla alcanzó una desgraciada notoriedad por otros motivos, como el secuestro de turistas extranjeros a manos del grupo yihadista Abu Sayyaf en el año 2000. Un macabro capítulo que ha transformado esta tierra ahora vigilada por militares todo el año.

Borneo. Malasia.

Seguro que ha quedado claro que todo buceador que se precie ha de pasar al menos una vez en la vida por aquí, para descubrir todo lo que ofrece el mundo subacuático. Un enclave señalado desde hace años en el mapa por el oceanógrafo Jacques Costeau, se ha ganado un lugar en nuestro corazón para siempre. Tanto que, como hemos dicho, Mabul siempre será nuestro particular ‘CasaBlanca’ enmarcado en un viaje que ha sido inolvidable y casi insuperable a muchos niveles.

Para nosotros sigue estando en el podio más absoluto a pesar de haber buceado posteriormente en más lugares de Indonesia como el Parque Marino de Bunaken o las islas Togean en Sulawesi. Incluso en el codiciado Raja Ampat de Papúa. Si no fuese porque allí vimos un montón de mantas, jamás hubiese podido competir a muchos niveles. Sobre todo por el económico, porque para nuestro gusto, en Raja Ampat se pasan de largo con los precios.

También podéis leer nuestras correrías underwater por esas otras latitudes en el DIARIO DE BUCEO POR SULAWESI y el DIARIO DE BUCEO POR RAJA AMPAT.

BUCEANDOMUNDOS

LOS MEJORES CONSEJOS PARA INDECISOS Y/O PRINCIPIANTES

LOS DESTINOS DE BUCEO Y NUESTRAS CRÓNICAS UNDERWATER

Aldea Bajau. Borneo. Malasia.

8. LA TRIBU DE LOS BAJAU EN BORNEO, ‘LOS GITANOS DEL MAR’

Los bajau son una etnia conocida por ser nómadas marinos desde hace siglos en las costas del Pacífico, especialmente en Filipinas, aunque desplazados con el tiempo a otros países vecinos como Tailandia, Indonesia o Malasia. Allí fue la primera vez que encontramos a estos llamados ‘gitanos del mar’. Un año después volveríamos a acercarnos a su cultura en la isla de Sulawesi en Indonesia, una región muy especial para nosotros con muchas aventuras que podéis leer en el DIARIO DE VIAJE COMPLETO A SULAWESI.

Una cultura marinera hasta la médula porque antaño, vivían en las propias embarcaciones. De día les ayudaban a proveerse de sus recursos pesqueros, de noche se transformaban en sus hogares. Cocina, dormitorio o salón, el espacio de madera navegable, era el centro de sus vidas.

Etnia Bajau. Borneo. Malasia.

Con esta idiosincrasia, no es de extrañar, que sen unos expertos buceadores de apnea, llegando a ser estudiados por la ciencia para entender como pueden mantenerse tanto tiempo bajo el agua. Al parecer una de las claves está en su bazo, bastante más grande de lo normal, consecuencia de la más estricta evolución.

Os hablaremos más de estas dotes naturales y de su forma de vivir actual, que ha cambiado mucho respecto a las generaciones pasadas. El empeño de los gobiernos de conseguir su traslado a una vida en tierra, se ha quedado en la mejor opción para ellos, vivir en aldeas sobre pilotes. Balanceándose con las mareas, con olor a salitre y con el sonido de mar como banda sonora tan necesaria para ellos. Es lo más cercano a la vida en una pequeña embarcación, también hecha de madera.

Etnia bajau. Borneo. Malasia.

Son unos artesanos con alma porque siempre han construído sus barcas, sus redes y sus herramientas para pescar, como arpones o gafas de buceo. El vivir adaptados con tal rotundidad al medio natural, nos lleva a hablar de su coherente modo de pensar y sus creencias animistas. La naturaleza es la madres de todo y hay que respetarla como a nada. Y no les falta razón.

Muchos son los que se ríen de esta filosofía de pensamiento, pero lo cierto es que en Tailandia, muchos de ellos se adelantaron al tsunami de 2004. No es que los dioses se lo ‘chivasen’, si no que conociendo tanto las mareas, se dieron cuenta de que se avecinaba esa ‘ola grande’ que de vez en cuando surje del cabreo de la poderosa creadora. Suficiente antelación para escapar y refugiarse en las alturas de interior y salvar la vida. Otros muchos no lo pueden contar.

Mabul. Borneo.

En la sección de CULTURAS profundizamos en los valores y la forma de vida de una cultura que nos parece fascinante y de la que tenemos muchas cosas que aprender.

Malasia.

9. LAS ISLAS PERHENTIAN, LAS MÁS VISITADAS DE MALASIA

Las Islas Perhentian son mucho más conocidas que los archipiélagos de Borneo, que para nosotros no tienen parangón. Aunque es indiscutible que estas islas, más cercanas a lo que se denomina la ‘malasia continental, son un pequeño paraíso a tiro de piedra y enmarcadas en el Parque Marino Nacional Pulau Redang.

Esta reserva del estado de Terengganu, es una zona supuestamente protegida, que consta de varias islas Perhentian Besar, que es la isla más grande, Perhentian Kecil, la más pequeña. Otras más pequeñas y deshabitadas como Susu Dara, Serenggeh y Rawa se encuentran frente a Kecil.

Islas Perhentian. Malasia.

En cuanto te acercas a esta islas, los bosques tropicales que caen sobre las playas se ven frondosos y salvajes. Quizás nos fijamos antes en la construcción de alojamientos en las zonas más turísticas del archipiélago, aunque de momento para la demanda que tienen, la cosa estaá bastante controlada. Pero como todo, depende de con qué lo compares.

Viniendo de Borneo, que es salvaje en esencia, esto se nos quedó descafeinado. Las comparaciones son odiosas. Lo mismo ocurre con los fondos marinos, porque aquí son espectaculares, pero de donde veníamos, eran casi imbatibles. Sipadan es un rival demasiado duro para batir.

¿Pero entonces merece la pena o no? Por supuesto que si, tenéis playas idílicas y arrecifes de coral para practicar snórquel o submarinismo con resultados magníficos porque en algunas inmersiones había una vida tremenda. Jardines de coral, tortugas, tiburones de arrecife y miles de especies de peces concursando por salir en tu LogBook. Sobre nuestra experiencia underwater completa en Malasia puedes leer los DIARIOS DE BUCEO DE PERHENTIAN y completar con los DIARIOS DE BUCEO DE MABUL y SIPADAN.

Islas Perhentian. Malasia.

En algunas áreas de las islas se concentra más trajín de restaurantes para cenar o tomar unas cervezas, así que dependiendo de vuestro gusto, os interesará una más que otra. Nosotros somos más de buscar lugares alejados del mundanal ruido que ya nos acompaña más de lo que nos gustaría, pero hay otros viajeros que prefieren alojarse en una zona con más movimiento y ambiente.

Hay varias formas de adentrarse un poco más a conocer el carchipiélago como recorrer las islas en un pequeño velero catamarán, y para distancias más cortas alrededor de la isla donde te alojes es dar un paseo en kayak. Y una de las excursiones más comunes es visitar la isla de Rawa, especialmente para conocer los tesoros que esconde bajo el agua, ya sea desde la superficie del océano, o profundizando unos metros.

CONSEJOS BÁSICOS PARA PERHENTIAN

  • En las Islas Perhentian no hay cajeros, es recomendable llevar cash.
  • En algunos hoteles aceptan tarjetas de crédito, pero a menudo no funcionan.
  • En el aeropuerto de Khota Bharu podéis aprovisionaros de dinero.
  • En temporada alta, conviene reservar habitación con antelación.
  • En temporada baja no hace falta, por lo menos según nuestra experiencia.
  • No os olvidéis del repelente antimosquitos y la protección solar.
  • No esperéis un buen wifi en todo el archipiélago.
  • Eso está reñido con la palabra paraíso!
Islas Perhentian. Malasia.

La navegación es la única manera de moverse entre las islas con soltura, ya que apenas hay infraestructuras, apenas algunos senderos que atraviesan y bordean las islas. Eso es lo bonito, lo que permite que sigan siendo salvajes y tupidas a la vista. En el momento que suelten la mano… se acaba el paraíso.

El ‘watertaxi’ será tu vehículo, tanto para ir de Kecil a Besar o para transportarte a otras playas que quieras explorar y que no estén a mano caminando. Los precios son por persona y el precio depende del destino, lo único imprescindible es preguntar antes el precio entre varios, y por supuesto regatear, esa máxima intrínseca a estas latitudes.

Islas Perhentian. Malasia.

No podemos pasar por alto las noches en Perhentian, nuestro momento favorito. Para experimentar con la cámara y llevarnos unos recuerdos gráficos de esa calma chicha que se apoderaba de la isla con la luz de la Luna. Como si la poseyese. Caminando por la playa o tumbados viendo las estrellas, era el instante decisivo. Nuestro instante decisivo, que podemos resumir así en 10 cuestiones vitales para conseguirlo

  • Cuando caía la oscuridad, nos invadía la tranquilidad.
  • Cuando cesa el rugido de motores rudimentarios incansable durante el día.
  • Cuando se apaga el murmullo de los otros viajeros que estorba si se trata de conseguir pleno silencio.
  • Cuando se cierran los restaurantes de nuestra área de influencia.
  • Cuando por fin salen los cangrejos de sus chozas a pasear con energía ilimitada.
  • Cuando aparece el altavoz de la selva tropical, provocador y amenazante.
  • Cuando se escuchan los insectos y macacos que habitan alrededor de las playas.
  • Cuando las luces de los barquitos de pescadores son la única contaminación lumínica.
  • Cuando la luz más bonita aparece en un cielo coronado por miles de estrellas.
  • Cuando por fin la arena está fresca y apetece arrimarse al cariño del otro.
Islas Perhentian. Malasia.

Sobran las palabras cuando la poesía la pone la naturaleza. Un manto de estrellas y una compañía inmejorable que se traduce en felicidad. Una palabra que tiene miles de significados, tantos como tú le quieras dar. Y aquella Vía Láctea quedará para siempre en el disco duro de nuestra retina.

Junto a todas las acumuladas en Borneo, situadas ya en el podio de la impresiones más bonitas. Porque cuando pensabas que algunas panorámicas sólo eran pura fantasía, la realidad te golpea con los cinco sentidos. Las vistas de las islas de Semporna me hicieron llorar de emoción. Auténticas obras de arte natura. Pelos de punta. Y que nunca falten, metafóricos y literales.

Kuala Lumpur. Malasia.

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