Isla de Martinica

UNA JOYA SELVÁTICA Y EXUBERANTE 

Guía rápida: consejos y lugares imprescindibles 

TrotandoMundos en Martinica 

Volcán Pelèe. Martinica.

Martinica es una joya caribeña rebosante de vida y naturaleza. Aguas turquesas, cocoteros sobre la arena o montañas selváticas bajo una puesta de sol en las Antillas. Una caja de sorpresas que supera todas las expectativas. 

Destinos que pasan desapercibidos y que esconden un paraíso de naturaleza fascinante. Su origen volcánico nos regala una geología fantástica en forma de cascadas, ríos, senderos por la jungla y cumbres desafiantes.

Un ambiente que rezuma tropicalismo salteado con la cultura criolla. Al ritmo del biguine o zouk, entre plantaciones de caña de azúcar y jardines botánicos…

¡Martinica es pura magia caribeña!

Fort de France. Martinica.
Fort de France. Martinica.

1. FORT DE FRANCE (OESTE)

Una capital colonial 

Enclavada en la bahía de Flamands a los pies de la montaña Le Carbet, la capital cuenta con un centro histórico de casas coloridas y magníficos edificios coloniales. Arquitectura desvencijada con aire bohemio que evidencia su pasado glorioso.

La biblioteca Schoelcher fue construida en París y montada pieza a pieza en Fort de France. Es una de las obras arquitectónicas más interesantes de la ciudad y se encarga de la conservación de los documentos patrimoniales de Martinica y las Antillas.

La Catedral de San Luis (s. XIX) asoma dejando ver su campanario cubierto de escamas de aluminio. Y el fuerte de San Luis (s. XVII), declarado Monumento Histórico en 1973, ofrece unas vistas espléndidas sobre la bahía.

Bibliteca Schoelcher. Fort de France.
Fuerte de San Luis. Fort de France.

Precisamente bajo el fuerte hay una pequeña playa que frecuentan los locales, situada en un extremo del paseo marítimo y frente al parque de la Savane, uno de los espacios principales de la vida social. El museo regional de historia y etnografía es un espacio interesante para ahondar en la cultura criolla y las tradiciones de los nativos. 

La arquitectura colonial, los animados mercados y los puestos callejeros merecen un buen paseo para rememorar la historia de la antigua Fort Royal

Reserva Natural La Caravelle. Martinica.
Reserva Natural La Caravelle. Martinica.

2. PENÍNSULA LA CARAVELLE (ESTE)

Reserva Natural Protegida 

Al este de la isla emerge la Península de La Caravelle, un paraíso protegido como Reserva Natural y donde es obligado realizar alguna ruta de senderismo entre manglares, playas escondidas y acantilados que esconden faros y castillos.

Se formó hace 10 millones de años y es la parte más antigua de Martinica. Este afloramiento de diez kilómetros de longitud en el océano Atlántico ofrece una diversidad de paisajes alucinante en un espacio bastante limitado.

Se pueden visitar las ruinas del Castillo Dubuc, que evocan la época del comercio entre las Antillas, Europa y África: esclavos por mercancías. También puedes navegar en catamarán por esta zona conocida como la Bahía del Tesoro. 

Reserva Natural La Caravelle. Martinica.
Reserva Natural La Caravelle. Martinica.
Reserva Natural La Caravelle
Reserva Natural La Caravelle
Reserva Natural La Caravelle

Para recorrer La Caravelle existen senderos de diversas dificultad, algunos aptos para toda la familia y otros más largos pero sin mayores dificultades que un par de pendientes. 

El faro de La Caravelle es una de las paradas de la ruta maravillando con una arquitectura fantástica. Aconsejamos dedicarle como mínimo una jornada a recorrer una de las áreas naturales más agradecidas y vistosas de toda la isla.

Volcán Pelèe. Martinica.

3. ASCENSO AL VOLCÁN PELÈE (NORTE)

Uno de los más devastadores de la historia documentada 

La conjunción de un volcán cubierto de una espesa vegetación nos hipnotiza. Una estampa que vi por primera vez en la isla de São Miguel en Azores. La escena se repite en Martinica pero con naturaleza tropical gracias al monte Pelée, el punto más alto de la isla con 1.397 metros.

Este lobo con piel de cordero oculta su título de ser uno de los volcanes más mortíferos de la historia documentada. A principios del siglo XX entró en erupción con tal fuerza que destruyó en unos minutos Saint Pierre, antigua capital, acabando con la vida de miles personas.

El señor Pelèe tiene 400.000 años de antigüedad y su último evento volcánico se remonta a 1929. 

Volcán Pelèe. Martinica.

Existen varios senderos que ascienden hasta el volcán, todos enmarcados por una naturaleza aplastante. El Randonnée Trace L’aileron es uno de los más concurridos, con un ascenso bastante pronunciado y dificultad media. Parte de la localidad de Le Morne Rouge, donde se puede visitar además un pequeño Museo Vulcanológico. 

Volcán Pelèe. Martinica.

Otro más llevadero es el sendero de la Grande Savane, que se toma pasando el pueblo de Saint Pierre. Hay otras dos rutas más largas de unos 8 kms que completan la oferta del senderismo al Pelèe. Merece la pena subir para sobrecogerse con una naturaleza volcánica abrumadora unas vistas inolvidables.

Un imprescindible de Martinica.

Saint Pierre. Martinica.
Saint Pierre. Martinica.

4. SAINT PIERRE (NORTE)

Destruida por el volcán Pelèe en 1902

La erupción del Monte Pelée destruyó la ciudad de Saint-Pierre con casi 30.000 víctimas mortales en un abrir y cerrar de ojos. La explosión fue tan brutal que desde entonces a este tipo de actividad tan virulenta y devastadora se la conoce como erupción peleniana.

Lo que llamaban ‘El Pequeño París’ se iba a pique para nunca más resucitar. Los únicos vestigios del pasado son la antigua iglesia del Fuerte, la casa de salud, el antiguo teatro y la cárcel con el calabozo de Cyparis, un preso que fue el único superviviente de la tragedia. Moralejas de la vida.

El Museo Vulcanológico Franck Perret rinde homenaje a esta catástrofe a través de testimonios fotográficos. La bahía mantiene su encanto con el pueblo a las faldas del volcán y un aire melancólico de lo que pudo ser y no fue. 

Bonito atardecer desde el puerto. 

Martinica. Grand Riviere
Grand`Rivière. Martinica.

5. GRAND RIVIÈRE (NORTE)

Aire marinero y costa salvaje

Este pequeño pueblo de pescadores aislado se ubica al norte de la isla muy cercano al monte Pelée. El turismo no está muy presente y su encanto viene dado precisamente por esa autenticidad y sus lugares vírgenes. Enclaves impagables.

Grand’ Riviére nos ha conquistado con su playa rodeada de acantilados salvajes. Uno de nuestros rincones favoritos de Martinica, un buen lugar para hacer barranquismo y para los que nos encanta perdernos fuera del mapa.

Grand' Rivière. Martinica.
Grand' Rivière. Martinica.

Llegar hasta el extremo final del noreste de la isla tiene esta recompensa en forma de pueblo marinero que se debate entre lo pintoresco y la decandencia. Pasear por sus calles al atardecer nos ha dejado infinitas postales cotidianas, sencillas pero con mucha esencia.

MACOUBA (NORTE)

Unos 10 minutos antes de llegar a Grand’ Riviére se encuentra la localidad de Macouba, un enclave histórico en la fabricación de tabaco (conocido como ‘petun’) durante el siglo XVII. Cacao y café ocuparon su lugar en el siglo XIX. Otra parada interesante de la ruta norte si disponéis de tiempo.

Saint Marie. Martinica.

6. SAINT MARIE (ESTE) 

Le Carbet (oeste) y Cristóbal Colón

La localidad de Saint Marie, con sus islas gemelas al frente y su iglesia coronando la colina, es un enclave de pescadores agreste y desvencijado. Pero se ha ganado un hueco como lugar de veraneo, aunque sin los lujos del sur. 

A sus islas sólo se puede acceder con marea baja y desde allí obtendréis la mejor panorámica del pueblo con la iglesia en la colina coronando las coloridas casas de los marineros.

Costa norte. Martinica.
Costa Norte. Martinica.

LE CARBET (OESTE)

Esta localidad debe su nombre a las grandes cabañas donde los indios caribes se reunían antiguamente. Es famosa por ser el lugar donde desembarcó Cristóbal Colón en su último viaje en 1502.

Acoge además el Centro de Interpretación del Patrimonio Paul Gauguin, y cerca de la ensenada Latouche se puede visitar la finca de una antigua hacienda azucarera reconvertida en jardín botánico y parque zoológico. 

Las playas de Grande Anse, Le Coin y la ensenada Turin son ideales para pasear y tomarse un baño en aguas del Caribe.

Le Carvet. Martinica.

7. PICOS LE CARBET Y CRÉVE COEUR

Senderos entre jungla y montañas 

El centro de la isla tiene menos fama y sin embargo es todavía más explosivo visualmente con las cimas brutales de Le Carbet y Piton Crève-Coeur, otro antiguo volcán de la isla. Carreteras de montaña donde la selva tropical se come literalmente al asfalto.

La paleta de verdes se magnifica y la niebla y las nubes comienzan su juego de luces. Llevad siempre un chuvasquero encima y toda la indumentaria adecuada para senderismo bajo lluvia, especialmente un buen calzado. Las tormentas tropicales están al orden del día, las benditas culpables de esta explosión de vida.

Saut du Gendarme. Martinica.
Rute Les Jesuites. Martinica.
Cascada Ansa Bo. Martinica.

Un buen puñado de rutas de senderismo te dan la posibilidad de adentrarte en una maraña selvática. Bosques frondosos, árboles infinitos que cubren el cielo, raíces como suelo de los caminos, lagartijas que asoman, garzas que salen al encuentro, orugas multicolores y alguna que otra tarántula también. 

Los senderos oficiales más destacadas son la Route Les Jesuites, Route de la Trace, Route del Creve Coeur o el Canal de los Esclavos, donde se mezcla la historia con la naturaleza. Árboles gigantescos repletos de lianas, múltiples aves, barrancos o ríos entre kilómetros y kilómetros de jungla.

Todos atraviesan el corazón más denso de la isla, pura vegetación tropical. 

Saut Du Gendarme. Martinica.
Saut Du Gendarme. Martinica.

8. CASCADAS DE MARTINICA (CENTRO – NORTE)

Saut du Gendarme – Didier – Anba So  

La cosa no termina aquí porque el agua se revela como protagonista absoluta en la parte central y norte de la isla. Allí donde se eleva el Mont Pelée o el Piton Crève Coeur, y donde las nubes campas a sus anchas marcando un halo de misterio y torrentes de agua tan intensos como fugaces.

Las cascadas Didier, Saut du Germane, Coleuvre o Anba So serán un atractivo más del camino durante las travesías por el corazón de Martinica. Las posibilidades son incontables si te adentras en las rutas de senderismo del centro de la isla. Saltos de agua más pequeños salpican sus incontables ríos regados por continuas tormentas tropicales. 

Le Diamant. Martinica.
Le Diamant. Martinica.

9. BAHÍA LE DIAMANT (SUR)

Uno de los enclaves turísticos 

Le Diamant da nombre a una roca con forma de piedra preciosa, situada frente a la bahía homónima que protege esta acogedora localidad del sur. Ambiente relajado, una espectacular playa y un puñado de restaurantes. Suficiente. 

Esta roca volcánica de 175 metros de altura fue abrigo de piratas, y un punto fortificado durante las batallas entre franceses e ingleses en el Caribe. Hoy es famosa por su buceo con unos fondos llenos de biodiversidad y gran visibilidad.

En el pueblo se puede visitar su iglesia y el museo de las conchas y del mar, con una colección de 2000 variedades de todo el mundo, 700 son de las Antillas. La historia es protagonista en el espacio museográfico Bernard David, nombre del sacerdote que legó sus fondos documentales y su colección de objetos arqueológicos precolombinos.

El Morne Larcher (477m) es un antiguo volcán cuya silueta recuerda a una mujer acostada. Es el skyline de Le Diamant y se puede ascender por los senderos para maravillarse desde la cumbre con la panorámica del sur de la isla.

Memorial Cap 110. Martinica.
Memorial Cap 110. Martinica.

10. MEMORIAL DE ANSE CAFFARD 

Cap 110: homenaje a la esclavitud

Precisamente en Le Diamant se ubica el monumento Cap 110 en homenaje a las víctimas de la esclavitud. Estas quince imponentes esculturas fueron realizadas por el artista Laurent Valère para conmemorar el 150 aniversario de la abolición de la esclavitud. 

Colocadas en la cima de la roca de Anse Caffard, frente a los tormentosos vientos del océano, recuerdan un trágico naufragio frente a sus costas en 1830. En el barco viajaban unos 300 esclavos que nada pudieron hacer por salvarse, al ir encadenados.

Una historia sobrecogedora que se viste de memorial para recordar un pasado doloroso y todavía muy reciente. Un pequeño sendero bordea un tramo de este litoral dejando unas magníficas vistas de la bahía de Le Diamant.

Saint Anne. Martinica.
Saint Anne. Martinica.

11. PLAYAS DEL SUR DE LA ISLA

Paraíso de sol y buceo

Uno de los reclamos más importantes de Martinica son sus arenales del sur. El prototipo de playa paradisíaca de bahía con palmeras y manglares cayendo sobre la arena dorada. Aguas turquesas que hipnotizan y atardeceres inolvidables con paseos en kayak, en catamarán o en una colchoneta de toda la vida.

Más allá de Le Diamant y Saint Anne, enclaves muy turísticos con algunas de las playas más codiciadas, hay un sinfín de calas acogedoras con más intimidad y menos bullicio. Esas son las que realmente nos han seducido.

Anse Mabouya. Martinica.

Anse Mabouya, Sainte Luce, Meunier o Figuier son algunas donde olvidarse del mundo. Buceo, windsurf, kitesurf y surf emergen como los deportes acuáticos más practicados. Los fondos marinos son fantásticos para buceo o snorkel. 

Hay senderos muy agradecidos por el litoral que unen playas para conocer un poco más a fondo el litoral y su geología. No todas las playas tienen chiringuitos ni mucho menos, pero recomendamos el Aqua Grill a pie de arena en la playa de Saint Anne, para tomarse algo o meter algún bocado. Los buñuelos de cangrejo están muy ricos y son típicos.

Anse Les Salines. Costa sur.
Anse Les Salines. Martinica.

12. PLAYA DE LES SALINES

Sendero de Las Petrificaicones

Anse des Salines es la playa más famosa, muy extensa y concurrida, de innegable belleza. Esta larga franja de arena blanca bordeada de cocoteros es muy popular los fines de semana. Se instalan mesas de picnic a la sombra y algunos bares ofrecen sus servicios.

Recomendamos ampliar caminata por el sendero de Las Petrificaciones que discurre entre salinas, manglares y acantilados. Uno de los muchos que recorren el litoral de Martinica.

Agnes d' Arlet. Martinica.

13. LES ANSES d’ARLET

Pueblo de verano con telón de lujo

Es uno de los pueblos más coquetos de la isla recogido en una preciosa bahía dorada, y con un telón de fondo de verdes montañas. Lejos de los grandes centros turísticos del sur, Les Anses d’Arlet ha conservado su auténtico encanto. 

Un pequeño pueblo sin grandes pretensiones que transmite paz y relax con una puesta de sol impresionante. Su playa familiar contrasta con lo escarpado del relieve a sus espaldas. La iglesia marca el skyline de este enclave marinero.

No hay demasiado que hacer en el pueblo, un corto paseo y una caminata por la playa son más que suficiente para cautivarse con este rincón de Martinica. Como actividad singular está la visita a la cueva de los murciélagos, se puede acceder en kayak para observar la gran colonia de estos animales.

Habitación Clement. Martinica.
Habitación Clement. Martinica.

14. HABITACIÓN CLEMENT

Antiguas plantaciones de azúcar, hoy destilerías

Hay diversas fincas que se pueden visitar, donde antiguamente se instalaban las plantaciones de caña de azúcar, reconvertidas en fábricas y destilerías del famoso ron de Martinica. La Fundación Clément propone un agradable paseo en torno a un conjunto arquitectónico colonial impresionante. 

Un pedazo de historia donde la esclavitud era la triste protagonista en las plantaciones de caña, uno de los motores económicos de la isla. La visita se puede hacer por libre o con audioguía, y es ideal para ir en familia.

Pasear por su jardín botánico es una maravilla, convertido también en espacio museístico, con exposiciones de grandes esculturas y piezas de arte moderno al aire libre. También podrás conocer el proceso de fabricación del ron, y hacer una cata gratuita de la bebida más afamada al final del recorrido.

Habitación Clement.
Habitación Clement. Martinica.

El molino de caña propiedad de la familia Jouan, en el Morne Bois (cerca de Lorrain), es el último de su estilo que queda en la isla. Sigue fabricando artesanalmente sirope de caña, un jugo concentrado que se emplea para endulzar cócteles.

Flora de Martinica. Caribe.

15. JARDINES BOTÁNICOS 

Balata – Carbet – Émeraude – Beauvallon

Otra actividad interesante pasa por acercarse a la flora de la isla visitando alguno de sus espacios botánicos.  El Jardín de Balata es el máximo exponente: un auténtico edén de puentes suspendidos entre gigantes caobas. También podéis acercaros al Jardín Botánico de Carbet, al campo Émeraude o a la plantación Beauvallon si os quedan más a mano en vuestra ruta.

El Jardín Balata es el más famoso y cercano a la capital de Fort de France. Creado en 1982 por Jean Philippe Thorze, horticultor y paisajista, posee 3.000 especies de plantas y flores importadas de regiones tropicales de todo el mundo.

El Barrio de La Ferme, en los campos de Trois-Ilets, nos transporta a la Martinica de antaño: un parque de dos hectáreas muestra casas tradicionales del año 1900 con un estanque con flores tropicales.

Flora de Martinica. Caribe.

Es una gozada pasear por cualquiera de estos espacios naturales que te trasladan a un mundo de fantasía floral.

Martinica ha sido una inyección de naturaleza increíble que nos ha renovado la savia por dentro, además de regalarnos aprendizajes impagables y recuerdos inolvidables. 

Gracias Martinica! Eternamente agradecidos.

CONSEJOS PARA PREPARAR EL VIAJE

Agnes d' Arlet. Martinica.
Agnes d' Arlet. Martinica.

CURIOSIDADES DE MARTINICA  

Otros datos prácticos

Cristóbal Colón la bautizó en 1502 como la Isla de las Flores por sus ecosistemas exuberantes, fotogenia pura del Caribe. El interior de la isla presenta una naturaleza desbordante, con una selva tropical que cubre gran parte de la isla. 

De los 34 municipios de Martinica, 32 pertenecen al Parque Natural Regional, el primero creado en una isla tropical. Es un lugar húmedo y tropical donde la vegetación crece a sus anchas con zonas verdes frondosas por cualquier localidad, sin olvidar los enormes bosques selváticos del centro y norte de la isla.

Les Gîtes de Bassignac. Martinica.

En Martinica se hablan dos idiomas, el francés (idioma oficial), y el criollo, la lengua que popularmente utilizan los locales.

El criollo es una mezcla de francés con influencias de la cultura africana e incluso del inglés. No es una lengua reconocida, pero se habla tanto o más que el francés. Hay personas mayores que sólo hablan criollo.

Como en todo departamento de ultramar francés, los precios son europeos, para no llevarse una sorpresa en el viaje. Aunque se ubique en zona caribeña rigen las tarifas de Francia, sumándole que se trata de una isla, con el esfuerzo de logística que implica, y que se traduce en más coste.

Fort de France. Martinica.
Fort de France. Martinica.

Los cortes de luz, agua e Internet son bastante frecuentes. Cuando hay temporal estas interrupciones en del suministro son habituales, no sólo de internet si no de cobertura telefónica, especialmente en ciudades pequeñas y zonas periféricas. 

Quizás no te coincida durante el viaje, pero lo mencionamos para quien necesite trabajar desde allí y prefiera llevar baterías externas. Nosotros sufrimos un corte de luz desde el atardecer al día siguiente sin haber tormenta.

Península La Caravelle. Martinica.
Península La Caravelle. Martinica.

¿CÓMO MOVERTE POR LA ISLA? 

Carreteras y transportes

La mejor opción para moverte y recorrer la isla es alquilar un coche, por no decir la única. El transporte público es muy limitado en la isla y hemos visto muy pocos autobuses fuera de la capital y de algunas localidades de tamaño medio.

Si le sumamos una orografía singular, carreteras de montañas y muchas vías secundarias, la ecuación todavía se vuelve más complicada. Los escasos buses que circulan van de pueblo a pueblo, pero en una isla donde la naturaleza es la protagonista, eso no vale de mucho. El coche te dará la libertad de llegar a cada rincón de la isla, ahorrando tiempo y ganando en disfrute. 

Si no quieres o no puedes conducir, compensa hacer el recorrido mediante excursiones organizadas, o contratando un guía/conductor para realizar las salidas necesarias a las zonas más importantes. 

Las carreteras nacionales están bien y las secundarias podían estar mucho peor. Aquí el clima no perdona y las tormentas hacen estragos continuos en el asfalto, y teniendo en cuenta que estamos en estas latitudes caribeñas, ni tan mal.

MAPA CON TODA LA RUTA 

Los mejores lugares de la isla

Os dejamos un mapa con los lugares más importantes de la isla, tanto los que hemos abarcado en este artículo como otros próximos que podéis incluís según el tiempo disponible.

De esto modo os será más fácil realizar los diferentes itinerarios por zonas. 

Le Caravelle. Martinica.
Le Caravelle. Martinica.

CLIMA EN MARTINICA

Mejor época para viajar

Martinica goza de un clima tropical durante todo el año. Las noches son suaves y es muy raro que los termómetros desciendan de los 20 °C en la costa. Solamente en las montañas las temperaturas bajan algo por la noche.

Durante el día, el mercurio oscila entre los 23 °C y los 33 °C en función de la temporada y la exposición solar, con una media de 27ºC. Los meses más frescos son diciembre y enero, gracias a los vientos alisios, y los más calurosos los de junio a septiembre, coincidiendo con los más húmedos y lluviosos.

Viajamos en la primera quincena de enero y la temperatura rondaba de día 30-35 °C y por la noche entre 20-23°C.

Cascada Anba So. Martinica.

TORMENTAS TROPICALES

Las tormentas tropicales son continuas: ser isla y de apellido caribeña tiene este resultado. Suelen ser pasajeras, y aunque el agua que cae con ganas, se evapora con la misma celeridad por las condiciones ambientales.

Conviene llevar siempre un chuvasquero, especialmente para cualquier ruta de senderismo o caminata. No hay que fiarse de un traicionero sol de mañana porque el tiempo es muy cambiante, especialmente en las zonas de montaña: Mont Pelèe, Le Carbet o Le Piton Crève Coeur.

Vista desde la cima del Pelée.

En Martinica llueve bastante especialmente entre julio y noviembre. Nosotros viajamos en la época seca, pero raro es el día que no vimos alguna tormenta mientras recorríamos la isla. 

La época de ciclones abarca desde junio a noviembre (ambos incluidos), por lo que conviene estar atento a los partes de meteorología para conocer los avisos pertinentes.

Complejo de apartamentos. Le Diamant.

ALOJAMIENTO EN MARTINICA

Mejores zonas y opciones

Martinica no es un destino especialmente barato, al fin y al cabo no hay que olvidar que estamos en territorio francés. Pero el abanico de precios es suficientemente amplio para que el viajero pueda adaptarlo a sus necesidades. 

Hay algunos hoteles y complejos de lujo, pero lo que abunda es el alquiler de apartamentos y bungalows, muchos con finca y piscina. La mayor parte son propiedades de franceses que las alquilan hasta que vuelven de vacaciones. 

Nosotros nos alojamos en la Península La Caravelle, una de las zonas más bonitas de la isla. Una buena idea si quieres recorrer esta Reserva Natural, el noreste de la isla hasta Grand Riviere y parte del centro montañoso. 

Después nos alojamos en la zona sur, en Le Diamant, para hacer un roadtrip por esa parte de la isla. Nos quedamos muy contentos con todos, así que os dejamos más información.

Complejo de apartamentos en Le Diamant.
Apratamento en Le Diamant.

Le Diamant 

En Le Diamant escogimos un apartamento precioso y económico para los precios medios de la isla. Amplia habitación y sala de estar, y una cocina cubierta pero abierta hacia la terraza: gozada máxima. Espacio para una mesa fuera con sillas y hamacas, todo privado en tu parcela. El baño excelente y con buenos armarios y pequeños detalles.

Pertenece a un complejo de pisos residenciales con varias piscinas, bar, restaurante y zona de hamacas, todo de primera categoría. Un antiguo hotel reconvertido en apartamentos turísticos con servicios y parking privado, todo incluido.

Es piso está impecable y la familia es muy maja. Como bienvenida nos regalaron productos típicos: un enorme pastel y una bebida de cacao. Nos podríamos haber quedado allí a vivir. 

Es el enlace de booking pero con el contacto directo de nuestra amiga Priscilla os lo dejará más barato que a través de la plataforma. Sólo tenéis que dejar un comentario al final del artículo o directamente contactar con nosotros.

Hotel Le Manguier. La Caravelle.
Hotel Le Manguier. La Caravelle.

La Caravalle 

Para nuestra estancia en la península La Caravelle escogimos un hotel boutique formado por pequeños apartamentos en una colina con vistas a la bahía de Tartane. Le Manguier es una casa con aparente estilo colonial, y con todo lo necesario para pasar unos días con una especie de cabaña con terraza que cuenta con cocina, baño y habitación doble. 

Piscina y tumbonas para el relax en el espacio compartido. El desayuno se sirve con un sobrecoste de unos 15 euros en modo buffet. Es el precio habitual en todos los hoteles, excesivo a nuestro entender. 

Por eso aconsejamos esta modalidad de alojamiento donde podrás preparar desayunos y cenas en una cocina muy acogedora: cubierta pero abierta a la terraza. Aquí es lo que se lleva. Hay panaderías y supermercados en el pueblo, además de restaurantes en el paseo de la playa.

Hotel Karibea La Valmenière. Fort de France.

Fort de France 

Hotel Karibea La Valmenière. No es un hotel precioso pero la realidad es que en la capital, los buenos son muy caros y los demasiado baratos… malos. Su estilo es setentero venido a menos, pero el servicio es súper amable, cuenta con piscina con vistas y el restaurante es uno de los mejores de la ciudad. Quizás sólo por eso merezca la pena, cenamos de lujo.

Hotel L'emperatrice. Fort de France.

Hotel L’emperatrice. Es el clásico hotel colonial situado en pleno centro de la ciudad, frente al parque de La Savanne. Quisimos alojarnos pero estaba a tope tanto a la ida como a la vuelta, el viajar sobre la marcha tiene estos inconvenientes. Tiene un bar con una terraza para tomar algo y poder hacerse una idea de como son sus instalaciones. 

Si no te convencen nuestras opciones, hemos ampliado la lista para darte más opciones a lo largo de la isla. Desde hoteles a lo último en glamping, apartamentos y opciones de turismo rural. Los hay para quedarse a vivir.

Grand' Riviere. Martinica.

OTRAS ACTIVIDADES Y VISITAS

Naturaleza – historia – visitas culturales

SABANA DE LOS ESCLAVOS. La trata de esclavos es indivisible a la historia de Martinica. Trois-Îlets pretende rememorarlo a través de la reconstitución de un auténtico pueblo del siglo XIX, en tiempos de Napoleón. Descubrirás las durísimas condiciones de vida de los esclavos

MORNE GOMMIER. Desde su cima se obtiene una magnífica panorámica de 360 grados para admirar la ciudad de Le Marin, Sainte Anne, la Pointe des Salines, Sainte Lucia y las cimas del Morne Larcher, los Pitones del Carbet, el Monte Vauclin, el Morne Sulpice o el volcán Crève-Coeur. 

Saint Marie. Martinica.

POINTE BORGNESE. Se ubica e mitad de camino de la carretera costera que une Sainte-Luce y Le Marin. Un lugar encantador, que esconde verdaderos tesoros bajo el agua. El fondo marino tiene una suave pendiente y es muy accesible para descubrir la riqueza de la vida acuática de la isla.

CASA BELFORT. Si quieres saberlo todo sobre el plátano en Martinica puedes visitar esta plantación. Es un plan estupendo para familias porque el viaje se realiza a bordo de un pequeño tren.

Le Tombeau des Caraibes. Le Precheur.
Le Tombeau des Caraibes. Le Precheur.
LE TOMBEAU DES CARAIBES. Un pequeño jardín en homenaje a las víctimas mortales de la erupción del volcán Pelèe. Actúa como una especie de protección para la isla. Se ubica en Le Precheur, muy cerca del sendero de la Grande Savane que sube al volcán.
 

BAHÍA DE FRANÇOIS. Los baños de Josefina, en la bahía de François, pueden ser el escenario natural de un maravilloso paseo en kayak por una lengua de arena con aguas turquesas y transparentes.

EXCURSIONES Y TOURS 

Si prefieres realizar algunas actividades en grupo o con guías locales y profesionales, estas son las opciones más interesantes de la isla. Puedes reservar directamente aquí tu plaza.

Excursión a Le Marin y Sainte-Anne
Excursión a Saint-Pierre y Sacré Coeur

Excursión privada por el norte de Martinica

Tour por el sur de Martinica
Tour gastronómico por Fort-de-France
Tour por Les Trois Îlets, Les Anses d'Arlet y Le Diamant

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