Desierto de Merzouga
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Una noche en las haimas del desierto de Merzouga

Desierto de Erg Chebbi. Marruecos.

La Ruta de las Mil Kasbahs tiene el broche de oro perfecto en el desierto de Merzouga o de Zagora para navegar por un mar de arena dorado que puedes exprimir al máximo si pasas una noche en un campamento de haimas bajo las estrellas.

Los atardeceres son mágicos proyectando la luz sobre montañas de arena que van mutando de color desde ocres a amarillos, o desde naranjas a rojos. La luz se oculta para dar paso a la oscuridad y al silencio de la inmensidad en una experiencia única que merece mucho la pena.

Las dunas del Sáhara conforman un paisaje de ensueño donde se asientan campamentos turísticos que demuestran que la elegancia y la comodidad no están reñidas con el desierto. 

Desierto de Erg Chebbi
Desierto de Erg Chebbi

La salida del sol te regala un espectáculo único con los primeros rayos dibujando unas cimas que parecen infinitas en el horizonte. Por la noche, la música de los bereberes suena junto a una hoguera mientras observamos sus danzas tradicionales. Una banda sonora de lujo bajo un cielo estrellado inolvidable.

¿Estás listo para vivir una noche mágica entre olas de arena y oro?

Ruta al desierto de Erg Chebbi

Camino al desierto de Erg Chebbi

La ausencia de vegetación marca el camino hacia el Desierto de Merzouga tras recorrer las pronunciadas y vertiginosas Gargantas del Dades y del Todra. La ausencia de curvas se agradece en medio de una llanura que por momentos parece ser infinita.

Allí emergen las famosas dunas de Erg Chebbi que forman un verdadero mar de arena con olas que pueden llegar a medir más de 150 metros de altura. Sus colores, cambiantes con el sol, son un continuo arco iris en pleno desierto. Sin agua, pero con la ayuda de la diosa naturaleza, todo es posible.

El Erg Chebbi es una pequeña parte del desierto del Sáhara ganándose el título de las dunas más altas de Marruecos. Pero antes de llegar, siguen los originales y cambiantes panorámicas que no dejan de sorprendernos y aldeas donde el tiempo parece haberse detenido hace siglos.

Pueblos nómadas

Camino a Merzouga. Marruecos.

Durante el camino aparecen pueblos nómadas salpicados por las laderas de las escasas montañas, o extendidos sobre las tierras áridas previas al desierto. Los niños suelen acercarse corriendo sin perder ni un minuto, pero como siempre, para pedir dinero.

Por mucho que lamentemos su precaria situación, el consejo siempre pasa por no darles dinero porque es la manera más cómoda que tienen las familias de obtener ingresos para las familias. Al darles dinero, estamos reafirmando que el mejor futuro para las generaciones venideras pasa por localizar turistas y mendigar unos euros/dólares. De este modo, la educación la ven secundaria.

Camino a Merzouga. Marruecos.

Otra buena alternativa es obsequiar con algunos objetos útiles y didácticos como libros, cuadernos, rotuladores, ropa o jabón. Nada sobra en este desolador paraje que trae consigo unas condiciones muy complicadas de vida, ya no sólo por el clima si no por una red educativa y sanitaria deficitaria.

El polvo se mete hasta las entrañas y no es capaz de salir por la nula humedad. Los mocos y los ataques de tos son continuos, al igual que sufrimos durante nuestro viaje a Senegal.

Pozos de agua

Camino a Merzouga. Marruecos.

Y hablando de carencias, aparece también el agua. Sin ella no hay vida y se prodiga una atmósfera puede llegar a ser mortífera. Para evitarlo, hay pozos de agua esparcidos por esta zona desértica, donde las familias nómadas cargan a cuestas un elemento imprescindible para sobrevivir en estas condiciones.

Toda una red de ingeniería para que la canalización llegue a ciertos puntos, donde pueden abastecerse los pueblos y aldeas. Las mujeres se acercan a cargar tinajas y bidones para poder beber, lavar y cocinar. 

Algunos pozos están secos y se puede bajar a ver la red de túneles subterráneos. Darte cuenta en vivo y en directo, de lo que tienen que hacer muchos para poder hidratarse o lavarse… da mucho que pensar. Lo sabes desde tu sofá de casa, pero vivirlo es otra historia.

Merzouga. Marruecos.

Y a las puertas de Merzouga aparece otro paisaje espectacular. El negro con el dorado se funden antes de llegar al azul del cielo. Seguimos asombrados por la diversidad natural que ofrece Marruecos a pocos metros de las majestuosas dunas de Erg Chebbi.

Desierto, montañas, palmerales, gargantas, cañones y empedrados. Con los colores más extraños y formaciones rocosas imposibles. Y aquí en medio de la nada, otra panorámica para el recuerdo viajero con un círculo que aparece como si se tratase de un túnel hacia otra dimensión. 

Ciudad de Merzouga

Merzouga. Marruecos.

Pero antes de montar sobre jorobas para emprender ruta al campamento de haimas, tocaba reponer energías a las puertas del desierto de Erg Chebbi. En la ciudad de Merzouga un buen puñado de hoteles sirven de base para los que se aventuran a pasar la noche entre las dunas.

Si contratas una excursión con guía, seguramente incluya una habitación para ducharte o descansar un rato antes de poner rumbo a las dunas de Merzouga, caminando o en camello. Y los mismo para la vuelta del campamento de haimas. 

Piscina exterior y un té de menta en pleno desierto es un lujo asiático en África. Tras una jornada de horas sobre ruedas envuelta en un ambiente seco y de polvo, sienta de maravilla. Y encima pudimos disfrutar de este momentazo en soledad, ventajas de viajar en temporada baja.

Dunas de Merzouga

Marruecos
Desierto de Erg Chebbi en Marruecos

Cena con velas y sobremesa con timbales, son algunos ingredientes necesarios para que la noche sea perfecta bajo las estrellas. Estar en el desierto te otorga una sensación de libertad brutal en el medio de la nada. La arena se vuelve un manto aterciopelado, sacando la seda para los últimos coletazos de luz del día. Algo tan sencillo y delicado, como brutal.

Muchos hoteles ofrecen un paseo por las dunas para ver el atardecer pero recomendamos quedarse una noche en las haimas. Merece la pena sólo por ver la Vía Láctea con esa claridad y un manto de estrellas que se quedará grabado en nuestra retina para siempre. La experiencia compensa, sobre todo si es la primera vez que te adentras en el desierto.

Desierto de Erg Chebbi. Marruecos.
Dunas de Merzouga
Desierto de Erg Chebbi. Marruecos.

Montar en el mundo de la joroba parece más encantador de lo que realmente es, o al menos esa es nuestra experiencia. El culo no será el mismo después del paseo y corres serios riesgos de terminar con unas buenas agujetas como te pongas más tenso de lo debido. Siempre evitamos cualquier modo animal de transporte pero, en esta ocasión, era la única forma de llegar a las haimas.

De repente aparecen siluetas que brotan de las dunas. Individuos caminando con rumbo por muy extraño que parezca. Piensas que aquí no hay nada, sólo un océano de arena. Los bereberes tienen la brújula marcada en el ADN y conocen esta zona como la palma de su mano. 

Escenas cotidianas del desierto, que nos parecen estrafalarias por desconocimiento. Y mientras tanto, la luz se va tornando de amarillo a naranja. Cada vez más rápido pero de manera sutil.

Desierto de Erg Chebbi. Marruecos.
Desierto de Erg Chebbi. Marruecos.

Procurad realizar el trayecto al atardecer cuando la luz es magnífica creando sobre la arena diferentes tonalidades anaranjadas y amarillas. Este oleaje dorado cambia de color según la posición del sol: amarillos, ocres, dorados, naranjas, rojizos y púrpuras. 

Todo un arco iris en pleno desierto, de la mano de la diosa naturaleza.

Desierto de Erg Chebbi. Marruecos.

Los colores se van transformando al paso del camello mientras observas la escena natural desde las alturas. El horizonte lo forman cordilleras de arena, con algunas cimas despuntando, y en constante movimiento. Ese día no sopla el viento, la temperatura es ideal y el paseo muy agradable mientras empieza a caer el sol.

Un espectáculo natural de luces y sombras.

CURIOSIDADES

Durante la parte más calurosa del año, los marroquíes vienen al desierto de Erg Chebbi a tomar baños en la arena caliente.

Son enterrados hasta el cuello durante unos minutos cada vez. Esto se considera que es un tratamiento para el reumatismo.

Atardecer en Merzouga

Desierto de Erg Chebbi. Marruecos.

Cuando vislumbras el campamento sonríes como si hubieses vuelto de una dura caravana de largos días por el desierto. Sólo habían pasado dos horas, pero el culo pedía descanso y ver las tiendas era casi un alivio. LLegamos justo a tiempo para deleitarnos con un fantástico crepúsculo.

Ver como los últimos rayos de sol se filtran entre las dunas que parecen cordilleras de oro. Espectacular verlos con tanto detalle en el horizonte. Atardeceres de lujo para el recuerdo.

Campamento de haimas 

Desierto Erg Chebbi. Marruecos

El silencio cobra aquí un protagonismo encantador donde casi puedes escuchar las estelas de las estrellas fugaces. Inmensidad del desierto, inmensidad del universo. Y tú diminuto, insignificante. El misterio de la vida entre un mar de granos de arena y puntos de luz en el cielo. Para quedarse a reflexionar horas. Para conectar con la madre naturaleza. Y para los menos místicos, para dormir como nunca.

El silencio lo envuelve todo durante la noche. Sólo roto por algunos timbales lejanos de otros campamentos que animan la velada a los visitantes después de la cena. Las dunas de Erg Chebbi son un verdadero mar de arena con olas que pueden llegar a medir más de 150 metros de altura.

El campamento de haimas es sencillo pero con mucho encanto. Grandes tiendas de campaña elaboradas principalmente con cuero, albergan varias camas con buenos colchones y mantas de sobra para paliar el contraste de temperatura que trae el crepúsculo. Fuera un suelo de alfombras con mucha magia. Más información sobre el campamento en el Pre-viaje a Marruecos.

Desierto de Erg Chebbi. Marruecos.

Cena tradicional marroquí a la luz de las velas, para los más románticos. Y música de timbales y danzas, para los más animados al final de la velada. El té con menta que no falte. Es lo que te queda, porque cerveza no había, por lo menos hace una década. En las haimas olor a cuero y a lámpara de aceite, impregnando de rojo la noche del desierto de Merzouga.

Recuerdo mirar fijamente las llamas de la hoguera, que parecían cuchichear secretos. Fuego en el desierto. Con la retina pegada al movimiento de las manos sobre los timbales. Música en el desierto con esos cánticos de los bereberes grabados a fuego.

Alma en el desierto. Y esos ojos y esas sonrisas sinceras, de esos que con poco viven mucho. Menos dinero pero más ricos. En occidente más ricos, pero más empobrecidos de espíritu. Cuanto más viajamos, más nos damos cuenta. Primeros pasos en la percusión, primeras palabras en jerga nómada y muchas risas. Alegría en el desierto. 

No hay mejor cierre a un viaje por Marruecos que vivir el desierto en tus carnes, una de las esencias más puras de la naturaleza. Frente a eso, somos diminutos e ignorantes en grado superlativo. Un crepúsculo de ensueño donde el tiempo y el espacio parecen derretirse y una noche de estrellas que te sumergirán en preguntas. Esas agotadoras incógnitas del cosmos. Alguna caerá, estamos seguros.

Parafraseando una canción de la mítica banda gallega Siniestro Total: ‘Quiénes somos, de dónde venimos, a dónde vamos… estamos sólos en la galaxia… o acompañados?’ Pues fíjate que este puede ser un lugar inmejorable para intentar responderte a ti mismo.

Un paraje apenas tocado por la mano del hombre y que conserva ese misterio sacado de otra dimensión. Pero como ocurre en la nuestra, no hay que perdérselo.

Alojamientos en Merzouga

Merzouga. Marruecos.

La localidad de Merzouga ha progresado gracias al turismo que llega con ansias de pasar una noche en el desierto y vivir algo memorable. Durante los tours organizados, antes de empezar el camino a los campamentos turísticos lo normal es hacer una parada en algún hotel de la ciudad.

Darse un baño en la piscina, tomar una ducha refrescante, saborear un té con menta o simplemente descansar después de las horas de carretera invertidas para llegar hasta aquí. También suelen servir desayunos (variados y abundantes) tras la vuelta del campamento después del amanecer.

La mayoría de alojamientos mezclan el estilo árabe en la decoración con ciertas comodidades y servicios de corte occidental. En general la relación calidad-precio es buena y después de un largo trayecto, unas horas de relax saben a gloria.

Si viajáis por libre os dejamos una lista de alojamientos excelentes para ese merecido descanso, antes o después de pasar la noche en las haimas del desierto de Merzouga.

RiadSuerteloca Merzouga
RiadSuerteloca Merzouga

HOTELES MAGNÍFICOS EN MERZOUGA

RIAD SUERTELOCA MERZOUGA. Un hotel espectacular con una terraza solárium con piscina, restaurante y salón de uso común. Este albergue de 5 estrellas tiene centro de negocios, parking privado gratis, wifi gratis y servicio de traslado al aeropuerto. 

HOTEL RIADL ALI. A poca distancia del lago Dayet Srij este hotel tiene un restaurante, una azotea con vistas a las dunas de arena, aire acondicionado y wifi gratis. Sirve un desayuno buffet a diario, tiene servicio de alquiler de coches y organiza excursiones por el desierto.

KASBAH ERG CHEBBI. Un hotel con vistas a las dunas de arena y con restaurante, piscina al aire libre, habitaciones con patio, aparcamiento gratis y WiFi gratuita. Se puede desayunar en la habitación o en la terraza. Organizan excursiones por el desierto y los alrededores.

KANZ ERREMAL. El hotel está situado a poca distancia de las dunas con fantásticas vistas. Más de 20 habitaciones con decoración típica y artesanal. Tiene restaurante y organiza tours y actividades.

BERBER PALACE MERZOUGA. Un hotel con piscina al aire libre, restaurante, jardín, terraza y bar además de aire acondicionado, wifi gratis y parking privado gratis. Dispone de traslado de pago al aeropuerto, alquiler de equipamiento de esquí y alquiler de coches eneste hotel. 

Marruecos. África.
Marruecos. África.

Esperamos que esta guía de miradores sea de ayuda para planificar tu aventura en el desierto de Merzouga donde la experiencia entre las dunas y las haimas será algo inolvidable dentro de vuestro viaje por Marruecos.

Si tenéis alguna duda o consulta podéis escribir un comentario al final del artículo.

Y no olvides echar un ojo a los DESCUENTOS DE VIAJE para nuestros lectores.

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Dunas de Merzouga

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