Madeira: capital Funchal

La capital de Madeira: cálida y tropical

 

Isla de Madeira en Portugal
Funchal. Madeira.

Madeira es la mejor isla del mundo según los World Travel Awards, galardones internacionales que desde hace cuatro años reconocen como tal al archipiélago portugués.

Con esta carta de presentación, su capital tiene que estar a la altura de las circunstancias. Ingredientes caribeños, tropicales, hindúes y africanos le dan una personalidad que seduce a quien se desplaza a este territorio en medio del Atlántico.

¿QUÉ VER Y QUÉ HACER EN FUNCHAL?

Funchal. Madeira.

1. BREVE HISTORIA DE FUNCHAL

La posición geográfica privilegiada de la isla frente a las costas del noroeste de África, en pleno Atlántico, le otorgan una temperatura suave todo el año convirtiéndose en un destino subtropical muy atractivo. Funchal desprende aires caribeños desde que pones un pie en la ciudad.

La puerta de la Isla de Madeira es su capital, Funchal con más de 110.000 habitantes, es la décima ciudad por población de Portugal. El carácter tropical de la isla también se deja notar en sus espacios verdes frondosos y exóticos que ponen la guinda a una villa cautivadora.

Monte. Madeira.

Funcho significa hinojo en la lengua lusa, palabra que nos anticipa un paraje sorprendente. La ciudad fue fundada en el siglo XV en una bahía iluminada por el sol, donde crecía el hinojo. Casi 600 años después descubrimos una urbe moderna, con un montón de influencias gracias al comercio internacional, y que ya supera los 112.000 habitantes

Funchal se extiende desde la costa hasta el interior de la isla, ascendiendo sus barrios por las laderas hasta las colinas que dan entrada al centro de la isla. El poblamiento es bastante disperso y abundan los barrios residenciales, sobre todo cuando ganamos altura. 

El centro histórico y el puerto se encuentran en la parte baja de Funchal, junto al mar. Se recorren de manera sencilla dando un agradable paseo y concentran gran parte de alojamientos. Una ciudad manejable que la convierte en muy acogedora. Vamos a ver con detalle los espacios de interés que nos ofrece la capital.

Funchal. Madeira.

La fundación y el poblamiento de Funchal, y del resto de Madeira, comienza en el siglo XV. Gracias la fertilidad de sus suelos volcánicos, su posición central y las condiciones del puerto, pronro se convirtió en el centro económico y político de la isla.

Su desarrollo atrajo a los corsarios franceses en el siglo XVI que arrasaron Porto Santo y más tarde Funchal. En el siglo XVII comerciantes ingleses se instalan en la isla, desarrollando los lazos económicos que después harán de Madeira la isla del vino que porta su nombre.

En el siglo XIX Funchal atraerá a muchas personalidades de la nobleza con el turismo arrancando. En la actualidad es uno de los destinos turísticos potentes de Portugal con un clima envidiable todo el año, también residencia habitual de muchos británicos y europeos jubilados.

Isla de Madeira en Portugal
Mercado de Lavradores. Funchal.

2. EL MERCADO DE LAVRADORES (1940)

Antes de adentrarnos en el casco antiguo de Funchal, haremos la primera parada en el mercado de Lavradores. Un espacio que se mueve como enclave comercial desde 1940 y donde podrás conocer el pulso de la ciudad con un corto paseo. 

Olores, colores y sabores inundarán tu retina para cambiar por completo de escenario. Frutas exóticas, vendedores voz en alza con sus ofertas, y señoras que entablan conversación entre turistas asombrados por esta bienvenida gastronómica con esencia tradicional. Un antiguo mercado que te traslada a otra época y a otro lugar. Por momentos parecía estar en Brasil o en Colombia, dentro de esa atmósfera caribeña que embauca.

Cuando pisé Funchal venía de unas vacaciones en las islas canarias de La Palma y El Hierro, pero entrar aquí fue una bocanada de Trópico. Como veis no venía de países nórdicos ni nada parecido, pero Funchal rebosa tropicalismo como uno de los reductos europeos del bienestar.

Isla de Madeira en Portugal
Mercado de Lavradores. Funchal.
Isla de Madeira en Portugal
Mercado de Lavradores. Funchal.

El pescado y las frutas tropicales son un par de imprescindibles en este mercado con mucha historia. Forma parte de la arquitectura del Estado Novo por la grandiosidad de su concepción, buscando convertirse en el gran centro abastecedor de Funchal. 

Destacan la fachada, la puerta principal, la pescadería, y sus grandes azulejos de la Faiança Batisttini de María de Portugal, pintados con temas regionales por João Rodrigues. 

NUESTRO CONSEJO: FUNCHAL DE UN BOCADO

En cuanto llegues a Funchal pásate por el mercado, cómprate medio quilo de fruta de la pasión para pasearlo, y captarás la esencia de Funchal de un bocado. Exquisito sabor madeirense.

Casco Velho. Funchal.

3. PASEAR EL CASCO ANTIGUO

Después de visitar el Mercado dos Lavradores aparece la zona Velha, que viene a ser el casco antiguo de Funchal. Un barrio con mucha personalidad y cargado de historia. Su toque descarado se lo confiere esa mezcla de decadencia monumental y aire bohemio. En los últimos años ha crecido enormemente su actividad cultural, a ritmo de fado pero ilustrada con arte urbano. Tradición y modernidad mezcladas a la perfección.

Sus estrechas calles adoquinadas recuerdan el sello tradicional portugués en medio del Atlántico, y las casas viejas empiezan a renacer de sus cenizas con mucha vida. Tras años de degradación, un grupo de artistas locales ha logrado devolverle la vida a través de una iniciativa de street art, bautizada como Arte de Puertas Abiertas.

Un barrio pintoresco, de casas con puertas coloridas, repleto de pequeños restaurantes tiendas , con un par de calles de puestos callejeros con solera muy interesantes. 

Funchal. Madeira.
Funchal. Madeira.

La rúa de Santa Maria es el epicentro y la calle más popular y animada, llena de restaurantes ansiosos por vender las especialidades típicas de Madeira como el pez espada con plátano frito, el pan de mantequilla de ajo, la espetada de carne a la barbacoa o el bollo de miel. Y todo, a ritmo de fado, todavía sabe mejor.  

En pleno centro de la zona vieja, la Praça Amarela es uno de los lugares más coquetos y encantadores de Funchal. Al caer la noche, rebosa de ambiente gracias a los numerosos bares. 

Isla de Madeira en Portugal
Funchal. Madeira.
Isla de Madeira en Portugal
Funchal. Madeira.

No sólo el mercado de Lavradores merece la pena, los puestos callejeros de las calles aledañas a la rúa de Santa María, no tienen desperdicio. Se mueven entre lo bizarro, lo antiguo y lo kitsh, y si te gusta la fotografía y los objetos con solera, no te lo puedes perder. Merodear con calma y entablar conversación con los vendedores locales no tiene precio.

Para comer encontraréis multitud de restaurantes que ofrecen las delicias locales (espetada), los pescados y mariscos (pez espada), las carnes, los frutos y dulces de la región. Una inmersión culinaria deliciosa, con sello de garantía portugués.

Ojo con los horarios porque los establecimientos de hostelería cierran antes que en España. Suelen comer sobre la 13.00 y cenar sobre las 19.00. 

Funchal. Madeira.

La gastronomía portuguesa se mezcla con sabores caribeños, asiáticos y africanos en Madeira. Funchal como capital, concentra los mejores restaurantes pero no los únicos interesantes. Si el alojamiento es muy turístico o a base de buffet, se corre el riesgo de perder esta diversidad de platos y productos.

 Conviene salir a cenar fuera e ir catando algunos de los mejores restaurantes basados en la gastronomía tradicional de Madeira. Apuesta a ciegas porque no te arrepentirás.

Isla de Madeira en Portugal
Fuerte de Santiago. Funchal.

4. EL FUERTE DE SANTIAGO (S.XVII)

A cinco minutos de la rúa de Santa Maria, encontramos el fuerte de Sao Tiago, una de las tres fortificaciones de Funchal que todavía se mantienen en pie. Construida para defender la ciudad de corsarios y piratas, llama la atención por su color amarillo muy intenso. 

Data de los inicios del siglo XVII, y era el elemento clave de la defensa de la ciudad contra los numerosos ataques de franceses, ingleses y holandeses. Dada sus situación en lo alto del anfiteatro natural de la ciudad, su visita es una de las más bonitas de la ciudad. 

Funchal. Madeira.
Funchal. Madeira.

Un lugar de visita obligada, al estar muy cerca de las zonas con más ambiente de la capital. Su interior alberga el Museo de Arte Contemporáneo, con una colección de arte portugués de los años 60 y exposiciones de carácter temporal.

Y también por lo inusual, porque aquí delante de este edificio histórico en medio de una esplanada que se une al dique del puerto, se monta una playa sobre el cemento. Toallas, algún invento a modo de sombrilla, y charlas como en cualquier orilla de playa. Aquí una rampa da acceso al baño, que se agradece para los que no lidian con el calor.

 Un lugar de lo más curioso en plena capital. 

Funchal. Madeira.
Funchal. Madeira.

En su esplanada se ubica un restaurante ideal para tomar una cerveza o degustar algún plato local, sin perder ojo de la improvisada playa sobre el cemento, pero al fin y al cabo, bañada por el oleaje del Atlántico. Escenas playeras rodeadas del fuerte de Santiago y maravillosas para conocer la esencia de los madeirenses.

Brisa marina, enclave monumental y la posibilidad de darse un chapuzón si el calor aprieta. En plena capital de Madeira, porque Funchal es así: desenfadada y hasta descarada. Nos encanta.

Funchal. Madeira.

5. OTROS PUNTOS DE INTERÉS

Se puede visitar la ciudad y ascender cómodamente en los funiculares a las alturas para ver el panorama magnífico del mar y la costa, o uno puede quedarse a orillas del mar visitando la ciudad y disfrutando de los monumentos, los restaurantes y las terrazas. 

La mayoría de las paradas monumentales se sitúan en el centro histórico y con el puerto esperando por un corto y agradable paseo. Dada la relevancia de la religión en el pasado, muchos de estos edificios son iglesia y capillas, aunque existen más puntos de interés como museos, bodegas o edificios históricos. 

Os dejamos una lista de los más importantes por su valor patrimonial.

Funchal. Madeira.
Funchal. Madeira.

La Catedral, la Sé. 

Proyectada durante el reinado de Manuel I (1495-1521), en plena expansión hacia la India, la iglesia es una mezcla de estilos, flamenco, hispano-gótico y manuelino, por lo que su visita es indispensable. Empezada a finales del siglo XV, se terminó en 1514, destacan sus techos realizados con madera autóctona, unos de los más bellos techos de Portugal.

Iglesia y Monasterio de Santa Clara.

Construidos entre 1489 y 1496, los dos edificios mezclan el estilo mozárabe hispano en techos y cubiertas, y azulejos típicamente portugueses. Fue restaurado en el siglo XVII y XVIII y de la construcción primitiva queda el portal gótico de mármol, las dos arbotantes y el túmulo de Martim Mendes Vasconselos. 

Funchal. Madeira.

La Asamblea Regional. Se encuentra en un edifico construido durante el reinado de Manuel I, las antiguas aduanas de Funchal (Alfândega do Funchal). La mezcla del estilo gótico y del manuelino dan como resultado un bello e imponente edificio.

Praça do Municipio. Es el ayuntamiento de Funchal. El Palacio del Conde Carvalhal fue comprado por el municipio para situar ahí la alcaldía. Es una muestra de la arquitectura portuguesa de finales del XVIII, con su patio interior decorado con azulejos y la fachada que mezcla piedra negra y encalado blanco.

Teatro Municipal Baltazar Dias. En la Avenida Arriaga encontramos el principal teatro de Madeira. Techos pintados y una platea en forma de herradura bastante barroca con decoración de tipo griego en madera tallada y pintada. Claro ejemplo de la arquitectura románica del XIX

CURIOSIDADES 

El Teatro Municipal Baltazar Dias fue construido en homenaje al poeta ciego de la Madeira Baltazar Dias, autor teatral de la segunda mitad del siglo XVI. Acoge los eventos culturales más importantes.

Funchal. Madeira.

Igreja do Monte. La Iglesia de Nuestra señora del Monte se construyó en el siglo XVIII sobre los cimientos de otra del siglo XV. Con una gran escalinata y situada en alto, es el centro de peregrinaciones y fiestas patronales. El 15 de agosto se celebran grandes procesiones. 

Iglesia de São Pedro. Esta iglesia fue terminada de construir en 1743 y tiene un bello interior decorado con azulejos del siglo XVII que cubren casi la totalidad de las paredes de la nave. Los altares tallados de finales del siglo XVII, las pinturas, las piezas de orfebrería y el mobiliario de los siglos XVII, SVIII, XIX y XX son otras reliquias.

OTRAS IGLESIAS

Iglesia del Colegio de los Jesuitas/Iglesia de São Evangelista. Los retablos de esta iglesia se consideran de los más representativos del siglo XVII portugués. Sin perderse los azulejos y las pinturas de la misma época.

Iglesia del Socorro. Es la Iglesia de São Tiago situada en la plaza do Socorro que fue fundada en 1523. Arquitectura barroca.

Iglesia do Carmo. Fue construida a mediados del siglo XVIII y posee bellas piezas de orfebrería sacra e imaginería de los siglos XVII y XVIII. Destacan los azulejos historiados del siglo XVIII que revisten las paredes.

Qué ver en la isla de Madeira - Portugal
Funchal. Madeira.

Museo de Cristiano Ronaldo. Si eres aficionado al fútbol, puedes visitar el Museu CR7 , un centro dedicado a Cristiano Ronaldo, uno de los ilustres nativos. Situado junto al puerto, exhibe una estatua de cera a tamaño real del crack portugués, junto a sus trofeos más importantes. El aeropuerto de Funchal, considerado uno de los más peligrosos del mundo, ha sido bautizado con el nombre de Cristiano Ronaldo.

Bodegas en Funchal. El vino es todo un estandarte de la isla, y se presenta muy oportuno para maridar las delicias de la cocina portuguesa. Algunas bodegas como Bodegas Blandy, abren sus puertas para conocer la historia y proceso de elaboración tradicional de los caldos más prestigiosos de Madeira.

Una pequeña advertencia, el hecho de que Funchal se encuentre instalada, apoyada, en la ladera de un anfiteatro natural hace que desde el puerto y la zona vieja, al nivel del mar, se pase a los 800 metros de altura de las colinas que rodean la ciudad e, incluso, se llega a los 1.800 metros en las montañas situadas al norte. Esta orografía abrupta y salvaje, provoca los cambios de tiempo y la variedad de microclimas de Madeira.

Sin embargo, piense que todo esto son ventajas, ya que permiten disfrutar del trópico (en invierno las temperaturas oscilan entre 13º y 19º, en verano entre 19º y 26º) y del clima alpino, y cada visitante puede escoger el tipo de vacaciones que más desee. 

Capillas de Funchal

La Capela do Corpo Santo, del siglo XV, es una de las pocas construcciones de esta época que permanecieron casi intactas. La Capela da Boa Viagem de 1683; la Capela de São Paulo, la primera capilla de piedra y cal de la isla, fue construida en 14226, aunque fue reconstruida en 1871. Y la Capela de Santa Catarina, el primer templo religioso de Madeira, mandada construir en 1425, posee vestigios de la arquitectura manuelina, como la pila de agua bendita en piedra de cantería tallada. Fue reconstruida en el siglo XVII y se añadió el porche manierista. El retablo de la capilla mayor de estilo neoclásico fue construido en el siglo XVIII.

Isla de Madeira en Portugal
Funchal. Madeira.

6. FUNICULAR SOBRE LA CAPITAL

No perderse la oportunidad de viajar en el teleférico que une la ciudad de Funchal con Monte. Superado un trayecto de unos 15 minutos con hermosas vistas, uno puede pasear por el jardín botánico y la iglesia de Nossa Senhora do Monte, la patrona de Madeira.

En su interior descansan los restos de Carlos I de Habsburgo-Lorena, el último emperador de Austria, que permaneció en la isla tras su exilio al finalizar la Primera Guerra Mundial.

También en Monte se ubica el Jardín Tropical Monte Palace, un hotel del siglo XVIII restaurado y convertido en un gigantesco espacio de siete hectáreas en las verás desde cisnes a pavos reales, flora tropical de todo el mundo, lagos, esculturas incluso los antiguos azulejos portugueses. 

Carreiros do Monte. Funchal.

7. QUÉ VER EN MONTE

La parroquia de Monte fue creada en el año 1565 para honrar a Nuestra Señora de Monte, plegarias que se remonta al siglo XV. La Virgen de Monte pasó a ser evocada como patrona de la isla de Madeira y, en 1818 se inauguró la iglesia.

En lo alto de una majestuosa escalinata, la iglesia de Monte tiene dos torres y patio con una magnífica vista sobre Funchal. En la escalera preside la estatua del beato Carlos de Habsburgo, que falleció en la Quinta do Monte en 1922, y cuyo ataúd reposa en una de las capillas de la iglesia. 

Es la romería más concurrida de la isla de Madeira (15 de agosto) y se lleva a cabo tal como sucedía a finales del siglo XV y principios del siglo XVI.

Monte. Madeira.
Monte. Madeira.

En Monte se encuentran algunos de los palacetes más hermosos de siglos pasados que recuerdan las épocas de mayor esplendor y que otorgan a esta localidad de un romanticismo atemporal.

El Parque Municipal de Monte, también conocido como Parque Leite Monteiro, está situado a una mayor altitud, concretamente a 550 metros. El Jardín Tropical del Monte Palace, que hoy es la sede de la Fundación de Solidaridad Social José Berardo es uno de los mayores atractivos de este enclave.

Los jardines de la emblemática Quinta do Monte se rehabilitaron y, en la actualidad, se la conoce como la «Quinta Jardines del Emperador».

Desde Monte podrá disfrutar de un paseo único en los típicos carros de cesto. Estos carros, empujados por las manos de dos «carreiros», recorren 2 km hasta llegar a Livramento, deslizándose sobre esquíes de madera.

Además, en esta parroquia, cerca al Jardin Monte Palace exite un teleférico que conecta Monte al Funchal, en un trayecto de 15 minutos que ofrece excelentes vistas sobre la bahía y los valles de Funchal.

Aqui también existe otro teleférico que conecta el Largo de Babosas, Monte, al Jardín Botánico, en un trayecto de 9 minutos, con un paisaje de gran belleza natural formada por una superficie forestal de Laurisilva.

A cerca de 2 km de Monte, en Terreiro da Luta, se encuentra el mayor monumento de Madeira, dedicado a Nuestra Señora de la Paz.

A finales del siglo XIX, se construyó el Caminho de Ferro de Monte, popularmente conocido como «Comboio do Monte» (Tren de Monte) o «Elevador do Monte» (Ascensor de Monte), que era una vía ferroviaria de vía única en cremallera que unía Pombal, Funchal, Terreiro da Luta y Monte, en una extensión de 3911 km. Las composiciones estaban formadas por un único vagón, que era empujado, en sentido ascendente, o contenido, en sentido descendente, por la locomotora. Como consecuencia de dos accidentes, la población dejó de usar este transporte, y la línea terminó siendo desmantelada en 1943.

Carreiros do Monte. Funchal.

8. DESCENSO EN CARREIROS DO MONTE

De bajada, prescindiremos del funicular y optaremos por un descensotradicional y de lo más singular montado en un carro de mimbre, a modo de trineo. Simplemente sujeto a unos rieles engrasados que se desliza por las cuestas empinadas, conducido por los famosos carreiros do Monte

Vestidos con camisa y pantalones blancos, sin que falte el sombrero de paja, dos hombres emularán los antiguos transportes de alimentos que se realizaban a través de este medio. Una actividad ligada a la cultura de la isla y que puede divertir sobre todo si se viaja en familia. 

9. EL PASEO MARÍTIMO 

 
Funcha. Madeira.

10. NOCHES A RITMO DE FADO

Al caer la noche el plan más apetecible es buscar algún local con una actuación en vivo de fado. Esta música forma parte de su seña de identidad y merece la pena escucharlo en directo quien todavía no lo haya presenciado.

Algunos restaurantes ofrecen fados en directo durante la cena, puede ser una opción para quien quiera recogerse temperano. En las calles principales del casco viejo encontraréis numerosos carteles anunciando actuaciones.

Isla de Madeira en Portugal
Cabo Girao. Madeira.

11. OTRAS VISITAS PRÓXIMAS

Acantilados de récord y playas negras

Estos acantilados se unen con los de cabo Girão, a sólo 10minutos en coche de Funchal. Un escarpado acantilado en forma de diamante entre 560 y 589 metros de altura sobre el nivel del mar, que se considera uno de los más altos de Europa. Se encuentra entre los valles de dos ríos que desembocan en el océano.

El cabo Girão es un mirador muy popular tras la instalación de una plataforma de observación con suelo de vidrio en octubre de 2012. Debajo se extiende una pequeña zona de cultivos, las Fajãs do Cabo Girão, a la que solo se podía acceder por mar hasta la construcción de un teleférico en 2003.

Isla de Madeira en Portugal
Cabo Girão. Madeira.
Cabo Girão. Madeira.

Estos acantilados se unen con los de cabo Girão, a sólo 10minutos en coche. Un escarpado acantilado en forma de diamante entre 560 y 589 metros de altura sobre el nivel del mar, que se considera uno de los más altos de Europa. Se encuentra entre los valles de dos ríos que desembocan en el océano.

El cabo Girão es un mirador muy popular tras la instalación de una plataforma de observación con suelo de vidrio en octubre de 2012. Debajo se extiende una pequeña zona de cultivos, las Fajãs do Cabo Girão, a la que solo se podía acceder por mar hasta la construcción de un teleférico en 2003.

Isla de Madeira en Portugal
Cabo Girão. Madeira.

Tiene una de las mejores panorámicas de la colina sobre la que se asienta su área metropolitana de Funchal. Cientos de casas blancas y amarillas adornan las laderas en busca de los últimos rayos de luz. Los atardeceres son espectaculares desde el mirador acristalado del Cabo Girão. En temporada alta hay mucha gente por su proximidad a la capital. El cabo se encuentra a un menos de dos kms del centro de Câmara de Lobos.

Faja dos Padres. Madeira.
Faja dos Padres. Madeira.

Situada en la falda del lado derecho del cabo Girão, a Faja dos Padres se accede por el teleférico de Quinta Grande. Un insólito paraje en medio de unos imponentes acantilados y con una playa negra volcánica que contrasta con el color azul intenso del océano. 

Para salvar una altura de récord, el teleférico se impone como la mejor opción, a no ser que prefieras contratar los servicios de alguna embarcación. El espectáculo natural desde la cabina de cristal merece la pena porque es una panorámica continua durante un cuarto de hora. 

Un paisaje producto de un capricho de la geología, como muchos rincones de esta isla subtropical. Plataneras y flores exóticas entre palmeras, completan la escena tropical. Hay un restaurante e incluso sombrillas y hamacas en temporada alta. Si queréis todos los detalles de Faja dos Padres os invitamos a leer el siguiente artículo.

12. ALOJAMIENTO EN FUNCHAL

Funchal concentra buena parte de la oferta hotelera de Madeira. De todas formas es conveniente reservar con antelación el alojamiento para poder dejar las maletas y comenzar nuestra visita.

La oferta es amplia y variada, tanto en tipo de alojamiento, como en los lugares y precios. Las cadenas hoteleras con sus inmensos hoteles se sitúan al oeste de Funchal, cerca del puerto. En el centro podemos encontrar hoteles con más encanto, o más asequibles, sin olvidar los hostels y bred and brekfast para quien busca abaratar lo máximo para invertir el dinero en otra parte de la aventura. 

Funchal. Madeira.

En las afueras de Funchal se hallan hoteles encantadores con vistas increíbles. Nuestros favoritos son las Quintas, una especie de palacio o finca palaciega antiguo con jardines y terrenos. 

Fuera de la capital encontraréis opciones de alojamiento rural o alquiler de apartamentos en la costa. Os dejamos algunos de los alojamientos más destacados de la propia capital.

13. TOURS Y EXCURSIONES EN MADEIRA

ACTIVIDADES EN FUNCHAL Y ALREDEDORES

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